Seremi de Salud realiza inspección a vacunatorio del CESFAM de Natales y califica de desafortunadas las declaraciones del Alcalde Paredes que cuestiona seguridad de las vacunas aplicadas
Aclaró que con la fe pública y con la salud de las personas no se juega.
Después de efectuar una visita inspectiva al vacunatorio del Centro de Salud Familar Dr. Juan Lozic de Puerto Natales y ante declaraciones del Alcalde de esta localidad, Fernando Paredes, en donde cuestiona la seguridad de las vacunadas administradas en los niños y niñas durante el mes de octubre, el SEREMI de Salud de Magallanes, Oscar Vargas, llamó a la tranquilidad a la comunidad natalina.
El viernes pasado, 20 de noviembre, el Alcalde Paredes declaró ante un medio radial de esa localidad que el Servicio de Salud de Magallanes, producto de una visita de supervisión emitió un informe en donde reveló que la cadena de frío de las vacunas de este Centro de Salud se rompió durante el mes de octubre ya que se registraron temperaturas fuera de rango. En esa oportunidad, el edil señaló que éstas superaron los ocho grados y que “poco menos a nuestros niños, les han estado colocando agua de las carmelitas o sea vacunas que no tienen ninguna posibilidad de poder ayudar porque finalmente están fuera del rango de la temperatura”.
Antes estas declaraciones el SEREMI Oscar Vargas fue enfático al aclarar que “nosotros queremos dar seguridad y tranquilidad a las personas respecto de las vacunas que se han administrado en el último periodo. Entendemos que el alcalde, probablemente con algún grado de desinformación, ha dicho en algunos medios de comunicación que lo que se ha colocado a los niños, fundamentalmente desde octubre en adelante, eran vacunas que estaban inutilizadas. Nosotros hemos hecho los estudios, efectivamente se produjo un evento de temperatura en el mes ya mencionado, por lo cual ya hemos estado prácticamente dos días en auditoría en el vacunatorio en el Cesfam”.
La autoridad explicó que “hemos comprobado que hay un problema de termómetros más que de temperatura, pero queremos dar la seguridad a las personas que las vacunas están plenamente vigentes y que los rangos de temperatura que se manejan, si bien en los números se excedieron en lo que se recomienda, en ningún caso esta situación puso en riesgo a la vacuna y a los niños y niñas”.
Aclaró que a vacuna tiene más dificultades cuando la temperatura baja de los cero grados, que cuando sube de los ocho o nueve, aclarando que los problemas se suscitan con la vacuna cuando se superan los 20 grados. “Por lo tanto queremos dar seguridad y tranquilidad y esto para nosotros es importante porque con la fe pública y con la salud de las personas no se juega”, afirmó el SEREMI.
Vargas sostuvo que desinformaciones como las reflejadas en este caso pueden reforzar la postura de pequeños grupos de personas “que por ignorancia creen que las vacunas no deben colocarse y efectivamente todos los avances en el mundo, en términos de salud, están ratificando que las vacunas han hecho que en el país desaparezcan enfermedades como la polio y esto es exclusivamente gracias a las campañas de vacunación que el gobierno ha desarrollado”.
Respecto a las responsabilidades que existirían por la interrupción de la cadena de frío de estas vacunas, aseveró que hay distintos temas que rondan en esa situación: “Por una parte una mala mantención del refrigerador, que no tiene mantenciones desde el año 2013. Hay un tema de termómetros que entiendo que el Centro de Salud ha solicitado y que efectivamente en la mañana hemos podido comprobar que el rango de temperatura del refrigerador se maneja dentro de rangos normales y que probablemente sean los termómetros los que estaban fallando, y en tercer lugar, yo diría que es mala política hacer pública supervisiones que no han merecido la respuesta del Centro de Salud. Muchas de las recomendaciones que se entregan en las supervisiones que realiza tanto el Servicio como nosotros, son supervisiones que requieren ser aclaradas y que muchas veces tienen explicaciones. Lo que se hace con las supervisiones es medir el momento pero no evaluar lo que ha ocurrido en el tiempo y eso a veces cambia las perspectivas. Así que a mí me parece una mala política jugar con la credibilidad de las personas y mucho más cuando esta credibilidad esta de la mano con la salud pública”, sostuvo el SEREMI.

