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miércoles 8 abril 2020
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La cobardía en tiempos del Coronavirus – Rodolfo Podda Torralba – Opiniones


Los ricos del mundo no estábamos preparados para enfrentar esta pandemia de Coronavirus. Nos ha sorprendido débiles, y la huida ha sido la única posibilidad que nos quedaba para salvar nuestras vidas.
Nos hemos preocupado de salvar la vida y no nos ha quedado tiempo para pensar a los demás: los millones que sufren la miseria sin tierras que cultivar o tierras desérticas que no pueden producir, los niños que se mueren de hambre, los niños que no pueden curarse, los niños que pierden la vista por el sarcoma.
Nos hemos preocupado por la seguridad personal y familiar y nos hemos olvidad de las poblaciones acechadas por las bombas de guerras criminales que se combaten en distintas partes del mundo.
Henos protejidos por nuestra seguridad de blancos colonizadores enriquecidos con el robo de los minerales, piedras preciosas, petroleo, territorios para producciones extensivas de multinacionales extranjeras, mano de obra a pocos centavos muy cercana a la esclatitud, actualmente terrorizados por un virus que puede quitarnos la vida y por consecuencia todo lo que poseemos depauperando a otros.
Todos terrorizados por las consecuencias económica que está trayendo este virus y que serán catastroficas como consecuencia del paro casi total de la economía mundial. Pero nadie se preocupa de pensar en corregir el capitalismo ladrón que empobrece a los más débiles, nadie piensa en programar un desarrollo limitado a las necesidads de todos, al respeto de la naturaleza, a cambiar las fuentes de energía sin o limitando a máximo los hidrocarburos. Todos terrorizados? No, hay algunos fondos expeculativos que se están enriqueciendo en la bolsa mundial, sin que nadie se indigne.
Etc, etc…otras reflexiones que mis amigos saben hacer mejor que yo.
De esta catástrofe se están salvando las mujeres, que según parece se enferman mucho menos que los machos enfermos que las acechan o las matan por sentirse dueños de ellas. Mujeres que si trabajan se les paga menos que los hombres
Se salvan también los pobres de todos los continentes por estar lejos de centros de contagio, por no poseer nada sino su propria vida e hijos habrientos. De todos modos, si perdieran la vida, talvez no fuera una pérdida sino casi una liberación de una condiciòn humana que no han elegido ni han podido evitar.

Rodolfo Podda Torralba, desde Italia.