Aun tenemos problemas, ciudadanos – Víctor Maldonado
Esta semana está confluyendo el ya esperado peack de los contagios, con la manifestación de un número importante de personas que están trasgrediendo las medidas de la cuarentena. Ambas cosas se relacionan directamente.
Como en las obras de teatro, hay un punto máximo de tensión tras el cual se prepara el desenlace. En este caso sucederá algo análogo. Se han sincronizado las expectativas de todas las personas en este país esperando el culmine de la pandemia en estos días. Tal vez no era imprescindible hacer algo así, pero se optó por hacerlo y eso trae consecuencias. Lo más notoria es que se da la señal del lento regreso a la normalidad.
Esto quiere decir que las infracciones al control externo de nuestras conductas comenzarán a ir en retroceso, siendo reemplazada (cuando se consigue) por un cambio de hábitos y conductas personales. Se expresa en mantener la llamada “distancia social”, el lavado de manos, el uso de mascarillas, el aislamiento de los contagiados y en el recurso a los controles preventivos de salud.
Esa será la tendencia predominante. El llamado aguerrido a ganar la “batalla por Santiago” llega a destiempo. El manejo de las expectativas (instalada por las mismas autoridades) va por otro camino y ya está produciendo sus efectos.
A estas alturas, la vida comienza a ser menos monotemática de lo que ha sido hasta ahora en la emergencia. Esto también pondrá término al predominio unilateral, por parte del gobierno, en las comunicaciones.
Todos podemos recordar a Piñera utilizando las mismas palabras para referirse a los manifestantes de las protestas, al coronavirus, al conflicto en la zona mapuche o lo que se tercie: “nos enfrentamos a un enemigo cruel e implacable”. Este es un procedimiento tan antiguo como el mundo, y consiste en exigir a unidad tras el gobernante ante una amenaza de primera magnitud.
Pero la apelación a esta estratagema puede funcionar cuando el “enemigo” es uno y el mal causado es específico e identificable. Sin embargo, la etapa que viene no tiene nada que ver con esto.
La aproximación del invierno trae sus propios protagonistas, incluso las enfermedades respiratorias se ven encabezadas por la influenza, a lo que se agrega la contaminación, la crisis hospitalaria “de cada año”, las inundaciones en el sur y la sequía en el norte, a la que se agrega ahora el desempleo, el desbarajuste en el aprendizaje de los escolares, el hacinamiento en viviendas mal construidas o que no dan abasto, el colapso de la pequeña empresa, etc.
El coronavirus pasará de ser “el” problema de Chile a uno más de nuestros problemas. Bajará de categoría, no porque sea menos letal sino porque llegará a ser más habitual. Además, el gobierno comenzará a ser evaluado por su desempeño en múltiples áreas y no solo en aquella que le es más cómoda.
No estamos hechos para vivir permanentemente en la emergencia. Tendemos a reconfigurar nuestra rutina. Hasta en las ciudades expuestas a constantes bombardeos, la gente termina saliendo a comprar el pan. Y no es porque las bombas de esa semana sean menos letales que las de la semana pasada. Es porque no se puede vivir solo para protegerse del estallido de las bombas.
Víctor Maldonado R.
Ni normalidad y retorno seguro
Por medio de un oficio, senadores de la oposición piden a Piñera que el gobierno rectifique su estrategia de “nueva normalidad” o “retorno seguro”.
Texto de las principales propuestas incluidas en el documento
“1. Que las Mesas de Datos, Social, Expertos junto al Consejo para la Transparencia acuerden un estándar mínimo que garantice transparencia y acceso a la información, incluyendo información desagregada por región, provincia y comuna.
“2. Que exista acceso público a las actas de la Mesa Técnica y Social COVID-19 y del Consejo Asesor de expertos.
“3. Valorando el anuncio e incremento en el testeo… solicitamos que se cumpla y fortalezca la promesa de “ir a buscar casos”, poniendo la información sobre la estrategia de testeo, a disposición”.
“4. Que exista cierre de Fronteras Regionales en aquellas zonas con mayor número de casos activos”.
“5. Que se informe con claridad sobre la transferencia de recursos a los municipios, en materia de montos y fechas, y establecer un Programa de Apoyo Social Municipal para personas en Aislamiento por COVID-19”.
“6. Que se aseguren más insumos para los servicios sanitarios, garantizando e informando estándar de stock mínimo disponible”.
“7. Que en virtud de la responsabilidad, el Gobierno suspenda el retorno presencial de los funcionarios públicos, transparente la totalidad de las cifras y rediseñe, en un diálogo real, un cronograma para los sectores público y privado”.
“8. La creación del Ingreso Familiar de Emergencia mínimo de $320.000”.
“9. Solicitamos que ante la permanente polémica en la cual se encuentra el Ministro de Salud, se fortalezca la presencia y conducción por parte del Ministerio del Interior y Seguridad Pública y el Ministerio de Desarrollo Social.
“Señor Presidente, a nuestro parecer, no están dadas las condiciones sanitarias para establecer ni la “Nueva Normalidad” ni un “Plan de Retorno Seguro”, sino que, hoy, se deben mantener y profundizar las medidas de distanciamiento social, abordando su implementación con un enfoque social integral de manera tal de desplegar las medidas que permitan su implementación efectiva y cumplimiento”.
“Esto no puede implicar que estemos disponibles para apoyar o guardar silencio ante medidas que incrementan el riesgo frente a una amenaza como esta pandemia, pues por sobre el gobierno, oficialismo y oposición están las personas a las cuales juramos/prometimos servir. En estos momentos es cuando debemos demostrar más que nunca que nos hacemos cargo de las críticas de la ciudadanía frente a la actuación del Poder Ejecutivo, Parlamento y partidos políticos, ahora y en el pasado”.
“Señor Presidente, al igual como nos pide fervientemente que colaboremos para enfrentar unidos esta catástrofe, nosotros con el mismo ímpetu le pedimos que escuche, pues todos debemos hacer esfuerzos para, desde la diferencia y la diversidad, encontrar las mejores iniciativas para la protección y bienestar de nuestra comunidad”.


