Si no tienes empatía, no tienes humanidad: Responsabilidad social efectiva Ya – Vilma Catepillán Velásquez – Opiniones

Si no tienes empatía, no tienes humanidad: Responsabilidad social efectiva Ya – Vilma Catepillán  Velásquez – Opiniones

Cuando la vida de las personas deja de ser de interés público y privado de nuestra ciudad , perdemos el sentido de lo que realmente es importante.
La clase trabajadora aquellas/os que han dejado su vida para enriquecer el bolsillo de muchos, esa clase de mujeres trabajadoras que con esfuerzo resisten y luchan por mejorar su calidad de vida y bienestar social cada día, a pesar de las desigualdades que se vivencian día a día, son esas personas que hoy en nuestra ciudad padecen los dolores físicos, psicológicos, emocionales por el desgaste de una vida difícil y sin privilegios , agudizada además frente a una Pandemia que no se irá , que sus consecuencias son lamentables y que las padecen quienes no tienen privilegios económicos en este camino de una vida dura y difícil.
Hoy estamos vivenciando como servicios públicos y privados nos siguen violentando y vulnerando nuestros derechos humanos tan básicos como son la Salud, la educación, la vivienda, trabajo digno entre otros. Derechos que se sienten, se palpan cuando ves las largas filas de personas , adultos mayores, mujeres, hombres y jóvenes esperando una atención de servicios básicos como son LUZ, GAS Y AGUA, con más de 1:30 a 2 de espera al aire libre, es inconcebible que las empresas no empaticen con las personas , con sus “clientes”, frente a un clima adverso que castiga en largas filas de espera. Cuando una de tantas opciones podría ser ocupar espacios públicos de fácil acceso o privados que otorguen atención de calidad y digna para las personas y no padecer el frio las horas de espera, sin importarles su salud. El llamado es a la empatía, a no seguir vulnerando nuestros derechos, a que los esfuerzos y sacrificios sean de quienes tienen más recursos económicos, para beneficio de las personas y velar por su bienestar.
No podemos aceptar la exposición de las personas al aire libre sin protección y exponerlos a enfermedades, a soportar el frio, a exponer a los reclamos, enojos y molestias a quien da la cara a las personas, los responsables son los directivos quienes tienen el deber de ser responsables socialmente con la comunidad y las personas.

Sentimientos de angustia, tristeza y pena afloran al ver la falta de empatía y de humanidad de lo que es evidente, basta de seguir sometiendo a la clase trabajadora a riesgos innecesarios, cuando perfectamente se puede resolver con voluntad y trabajo organizado de parte de las empresas responsables.
El apoyo y la fuerza para quienes padecen las adversidades históricas, hoy solo esta visibilizada por la crisis de salud que vivimos.

Aguante el Pueblo, Aguante la clase trabajadora, aguante la lucha por la Dignidad de las personas.

VILMA CATEPILLAN VELASQUEZ
LICENCIADA EN TRABAJO SOCIAL.