Reforma de pensiones: oídos sordos ante el clamor popular – Claudia Hasbún, Directora Nacional ANEF – Opinión

Reforma de pensiones: oídos sordos ante el clamor popular – Claudia Hasbún, Directora Nacional ANEF – Opinión

Vergonzosas, insuficientes, poco solidarias son solo algunas de las palabras que se me vienen a la cabeza tras conocer las indicaciones recientemente anunciadas por el Presidente Sebastián Piñera a la reforma previsional y que apuntan –en la visión gubernamental- a una ampliación de la cobertura del Pilar Solidario y un alza en la Pensión Básica Solidaria.

Respecto del primer punto, la propuesta de Piñera expande la cobertura del Pilar Solidario de 60% a 80% de la población, lo que beneficiaría a 480 mil futuros pensionados de clase media, que no cuentan apoyo del Estado, por lo que dependen de su ahorro individual.

Aun cuando en el papel suena muy bien, es necesario entender de qué estamos hablando. Se trata de un reconocimiento implícito de que el actual sistema no funciona, pues el ahorro individual y manejo de esos fondos por parte de  las AFP no está ni siquiera cerca de ser capaz de cumplir con la promesa de los años 80 de pensiones dignas.

Y en el segundo punto es necesario saber que, a partir de enero del próximo año, todos los pensionados mayores de 65 años recibirán una Pensión Básica Solidaria de $169.649. Tras las indicaciones a la reforma, ese monto -y según una minuta que el Gobierno ha socializado con parlamentarios- subiría a $177.000 para todos los tramos de edad. 

Con los números en mente, bien vale la pena preguntarse ¿Los $7.351 –que sería el alza que tendría la PBS- ayudan a quién los recibe? Probablemente, sirva de paliativo en algunos aspectos, pero a la larga no es más que eso. Una medida parche que no soluciona el problema de fondo.

¿Quién puede vivir dignamente con $177.000 mensuales? Con ese monto ¿es posible acceder a vivienda y salud dignas además de a una alimentación balanceada?

Todos quienes conocemos el Chile real sabemos que es prácticamente imposible, por no decir inverosímil, cubrir las necesidades básicas de una persona con $177.000. ¿Es esto lo que se merecen nuestros adultos mayores que entregaron los mejores años de su vida a construir Chile? La respuesta es clara y contundente: no. Ellos merecen un esfuerzo mayor.

Esfuerzo que tampoco se condice con la decisión de La Moneda de insistir en que la eventual alza de 6% de cotización adicional con cargo al empleador, que plantea la reforma, se divida en 3% a las cuentas individuales y el otro 3% a un fondo común.

Si de verdad queremos una sociedad más solidaria, empática y consciente con el otro debemos avanzar hacia un nuevo modelo de pensiones. Un primer paso es que ese eventual 6% adicional de cotización vaya íntegro a un fondo solidario, que sea administrado de manera colectiva. De esta forma, se caminará hacia un sistema mixto que permita llega a un sistema de pensiones basado en el reparto, más equitativo y justo.

Lo que tenemos hoy es un claro reflejo de un Gobierno que sigue defendiendo a las AFP, el sistema neoliberal y, por cierto, haciendo oídos sordos del clamor ciudadano que se expresó a partir del 18-O: el anhelo de una sociedad más justa y equitativa, donde no haya espacio para el abuso, lo que implica necesariamente –entre otros aspectos- terminar con el sistema de capitalización individual.

Ser escuchada y, sobre todo, considerada es lo que la ciudadanía exige. Por un Chile más justo y más digno para nuestros adultos mayores. Por un Chile mejor para todos.

Claudia Hasbún Faila

Consejera Regional Metropolitana

Directora Nacional ANEF