Cuenta Pública y un Chile que sí avanza | Arturo Díaz Valderrama, Consejero Regional de Magallanes

Cuenta Pública y un Chile que sí avanza | Arturo Díaz Valderrama, Consejero Regional de Magallanes

La Cuenta Pública de este año vino a dejar algo muy claro: por mucho que sectores de la derecha insistan en levantar discursos que buscan instalar la idea de un país estancado, la realidad muestra otra cosa. Chile avanza, y lo hace con paso firme, gracias al trabajo de un gobierno que ha puesto el bienestar de las personas en el centro de su acción política.

Habitamos un territorio en el que, a pesar de las dificultades, se han logrado acuerdos importantes entre diversos sectores para empujar reformas largamente postergadas. Entre ellas destaca la reforma tributaria, una medida necesaria que busca un sistema más justo y equitativo, donde quienes más tienen contribuyan de manera proporcional al desarrollo del país.

En el mundo del trabajo también se han registrado transformaciones significativas, gracias al compromiso del gobierno y su bancada parlamentaria. La ley de las 40 horas laborales ya es una realidad que permitirá a las y los trabajadores disponer de más tiempo para compartir con sus familias, descansar y disfrutar de su vida personal. Junto a esto, el aumento del sueldo mínimo representa una mejora concreta para quienes más lo necesitan y una señal clara de que la dignidad del trabajo no es negociable.

Un hito profundamente transformador ha sido el impulso del programa Chile Cuida, una política pública que viene a subsanar una de las grandes falencias estructurales del país: la invisibilización del trabajo de cuidados. Por décadas, estas tareas han recaído en mujeres que cuidan en soledad y sin apoyo institucional. Chile Cuida busca cambiar esa realidad, haciendo que el Estado asuma un rol activo en el acompañamiento y reconocimiento de quienes cuidan y de quienes necesitan ser cuidados. Es una señal clara de compromiso con la equidad de género y la justicia social.

También se ha avanzado en muchas otras materias de alta relevancia para la ciudadanía: el acceso gratuito a la salud a través del copago cero, la ley conocida como “papito corazón” que protege el derecho de los niños y niñas a recibir pensión alimenticia, y una reforma de pensiones que viene a entregar dignidad a generaciones actuales y futuras.

En vivienda, el Plan de Emergencia Habitacional está marcando una diferencia real, dando respuestas concretas a miles de familias que durante años han sido postergadas. No se trata solo de construir casas, sino de reconstruir dignidad, tejido social y oportunidades de futuro.

Por supuesto, el camino no ha estado exento de obstáculos. Cambiar estructuras arraigadas durante décadas no es tarea fácil. Pero lo importante es que se está avanzando, con convicción y sin perder de vista que la política debe estar al servicio de las personas y no de intereses particulares.

La Cuenta Pública no fue solo un resumen de lo hecho, sino una reafirmación del proyecto de país que se está construyendo: uno más justo, más humano y más solidario. Falta camino por recorrer, pero el rumbo está claro. Mientras algunos prefieren quedarse en la crítica estéril y el negacionismo del avance, este gobierno sigue trabajando, con hechos, por un Chile que no deja a nadie atrás.