Desde Magallanes avanzamos hacia el H2V | Andro Mimica SEREMI de Gobierno de Magallanes | Opinión

Desde Magallanes avanzamos hacia el H2V | Andro Mimica SEREMI de Gobierno de Magallanes | Opinión

Las expectativas que se han generado en torno a la industria del hidrógeno verde son difíciles de ponderar. La base del potencial de esta industria en nuestra región, está basada en las condiciones naturales del viento que permiten proyectar una de las zonas más favorables para la generación eléctrica. Si la energía es barata, podemos proyectar que el precio final del hidrógeno verde y sus derivados, será competitivo en mercados internacionales reemplazando combustibles fósiles.

Pero las condiciones naturales no bastan. Como Estado y no sólo en esta administración, hemos usado todas las herramientas para gestionar la instalación de la industria. Estamos proyectando nuestras capacidades de infraestructura, agilizando permisos y empujando nuestras capacidades tecnológicas y científicas para que el proceso sea rápido, eficiente, pero también acorde a los estándares socioambientales.

El fortalecimiento del puerto Mardones y el desembarco reciente de aerogeneradores, es un gran ejemplo de trabajo coordinado y que implicó acciones de Ministerio de Obras Públicas y Energía para la planificación de uso de infraestructura portuaria (Plan de Desarrollo Logístico), del Ministerio de Transporte y el liderazgo de la Empresa Portuaria Austral, del ministerio de Hacienda gestionando garantías de endeudamiento para su ampliación y del Gobierno Regional de Magallanes en un convenio de programación protagónico que destina recursos al mejoramiento de la infraestructura portuaria de la región. La sinergia entre distintas reparticiones del Estado no es casualidad, es producto de un plan que busca generar las condiciones habilitantes para una nueva fase de industria de energéticos en Magallanes.

Estas últimas semanas, el Gobierno ha sumado una iniciativa más que también es parte del plan. El ingreso de un proyecto de ley que busca incentivar la demanda interna de hidrógeno verde en Chile. Es decir, que el surgimiento de esta industria tenga un efecto sinérgico con otros factores productivos que hoy podrían reemplazar el uso de combustibles fósiles con hidrógeno verde o sus derivados y así, cumplir metas de descarbonización. Por ejemplo, la gran minería, que hoy es el sueldo de Chile, actualmente utiliza explosivos basados en amoníaco gris importado. Que podamos reemplazarlo por amoníaco verde derivado de hidrógeno verde producido en Chile podría ser posible si incentivamos a que los compradores puedan eximir impuestos al hacerlo. Sin gasto fiscal extra, estamos buscando gatillar demanda.

Para el caso de Magallanes, el proyecto considera también, equilibrar y armonizar la actual legislación tributaria de excepción de nuestra región con la instalación de la industria. Buscamos con ello generar certezas para los titulares de proyectos y aclarar cuanto antes a qué tipos de incentivos tributarios podrán acceder.

Como todo proceso legislativo, pasará por un proceso de parlamentarización, que por supuesto, puede modificar aspectos del proyecto original. El desarrollo de Magallanes, siempre será un plan que trasciende los gobiernos, por tanto, nadie queda fuera del debate. Invitamos a todos los protagonistas e interesados a participar de ese proceso para que la futura Ley pueda quedar aún mejor para el logro de sus objetivos.