Atrapados por la libertad | Juan Salvador Miranda | Opinión
Vivimos en una sociedad en que se ha implantado el discurso del miedo, el temor hoy marca la pauta de los noticieros.
Vivimos en un mundo en que hoy la gente no lee libros, donde ya no existe el pensamiento crítico, la masa hoy se informa en las redes sociales, donde la violencia digital se ha trasformado en algo cotidiano.
Hoy no se cuestiona el discurso del odio, es más la gente lo consume.
La mentira se ha vuelto común, en la arena política, se inventan cifras, se tapiza a la realidad con posverdad y fake news.
La seguridad que nos intentan vender se va a comer nuestra libertad, el precio es alto, porque se recortaran libertades y se violaran los derechos humanos.
Es fuerte entender de que hoy los discursos que hoy atraen al pueblo son los autoritarios, los que tratan de vendernos una seguridad a la fuerza.
Gobiernos que son manejados por la ultraderecha en estos tiempos buscan atacar al enemigo interno, también van por los inmigrantes, por las minorías sexuales, por los defensores de los derechos humanos.
Esos gobiernos buscan anclarnos en el siglo pasado, están contra los avances científicos, niegan el calentamiento global, por ejemplo, son antivacunas, creen en una realidad paralela a la ciencia.
La historia se repite de cierta manera y eso preocupa, hace décadas atrás tanto en Italia como en Alemania llegaron proyectos autoritarios que llevaron al mundo a la segunda guerra mundial.
Los discursos de odio han raptado a la democracia y de cierta manera estamos siendo atrapados por la libertad, que por cierto también ha sido raptada.
Nuestro deber es defender la democracia, porque ella es fundamental en el desarrollo de nuestro pueblo, no podemos permitir que se mantenga raptada por siniestros personajes.
Nuestros símbolos deben ser recuperados por el pueblo, y debemos entender que es necesario una vez más volver a luchar por lo que creemos.

