Chile continúa la reducción de la pobreza: CASEN 2024 revela caída al 17,3% con una medición más exigente
Los resultados de la Encuesta Casen 2024 confirman que Chile ha retomado la senda histórica de reducción de la pobreza, durante el gobierno de Gabriel Boric, interrumpida anteriormente solo por la pandemia.
Según los nuevos datos, el país es hoy menos pobre que ayer, incluso aplicando una vara de medición mucho más alta y rigurosa.
Bajo la nueva metodología oficial, la pobreza por ingresos disminuyó del 20,5% en 2022 al 17,3% en 2024.
Sigue leyendo para saber más sobre los últimos índices de pobreza en Chile.
Las cifras clave de la Casen 2024
Los resultados de la Casen 2024 (que cuenta con una metodología más exigente que en anteriores años) muestran mejoras en todos los indicadores principales respecto a 2022:
- Pobreza por ingresos: Bajó a 17,3% (antes 20,5%).
- Pobreza extrema: Se ubicó en 6,9%.(antes 8,5%).
- Pobreza multidimensional: Disminuyó a 17,7% (antes 20%).
- Pobreza severa: Aquellos hogares que sufren ambas pobrezas simultáneamente bajaron de 7,8% a 6,1%.
¿A qué se debe la disminución de la pobreza según la Casen 2024?
La baja de la pobreza en Chile no es casualidad.
La disminución de la pobreza se explica por dos factores que actuaron en conjunto:
Recuperación económica
El dinamismo de la economía permitió aumentar los ingresos que generan los propios hogares (ingresos autónomos).
Políticas públicas
El fortalecimiento de la red de protección social fue clave.
Medidas como el aumento del sueldo mínimo, la Pensión Garantizada Universal (PGU), el Copago Cero en salud y los subsidios monetarios ayudaron directamente a los hogares más vulnerables.
Avances en la disminución de la desigualdad de ingresos
Aunque los desafíos persisten, la desigualdad de ingresos también mostró avances.
El coeficiente de Gini se situó en 0,46, reflejando una disminución respecto a los niveles de 2017.
Este coeficiente está diseñado para representar la distribución de los ingresos entre los habitantes de un país o región.
A nivel regional, la buena noticia es generalizada:
- La pobreza por ingresos disminuyó en 13 de las 16 regiones del país.
- Solo en Maule, Los Ríos y Aysén las cifras se mantuvieron sin variaciones estadísticamente significativas.
Una medición más exigente de la pobreza
Es posible encontrar diferencias con cifras anteriores de la medición de la pobreza. Esto se debe a que el Estado decidió actualizar la forma en que se mide la pobreza para ajustarla a la realidad actual y a estándares de países desarrollados.
Los principales cambios de esta nueva metodología incluyen:
- Canasta más saludable: Se utiliza una nueva canasta básica de alimentos basada en criterios de alimentación saludable.
- Vivienda: Se eliminó el «alquiler imputado» en la estimación de los ingresos de los hogares y se usan líneas de pobreza diferenciadas para quienes arriendan y quienes no.
- Multidimensionalidad: Se sumaron indicadores modernos como la conectividad digital y las necesidades de cuidado.
Si hubiéramos usado la metodología antigua (la de 2013), la pobreza habría marcado un mínimo histórico de 4,9%. Sin embargo, medir con mayor exigencia permite ver mejor las carencias reales para enfocar las políticas públicas.

