El peligro de la Doctrina Monroe y el reparto del mundo | Manuel Luis Rodríguez U.

El peligro de la Doctrina Monroe y el reparto del mundo | Manuel Luis Rodríguez U.

En 1823 los Estados Unidos definieron una doctrina para sus relaciones internacionales conocida como la doctrina Monroe, según la cual los Estados europeos no debían intervenir en los asuntos de Estados Unidos y a su vez, los Estados Unidos no debían inmiscuirse en los conflictos y asuntos de Europa. «América para los americanos» fue la fórmula que consagraba este reparto geopolítico del mundo en zonas de influencia.

En 1823, las grandes potencias mundiales eran Gran Bretaña, Alemania, Francia y el Imperio Austro Húngaro, potencias que podían disponer de sus propios territorios y de sus dominios coloniales en el resto del mundo. En 1823, China estaba bajo la Dinastía Qing (manchú), en una fase de aparente prosperidad pero con crecientes presiones demográficas y económicas, un país profundamente atrasado y rural, mientras las potencias extranjeras (Rusia, Inglaterra, Francia) comenzaban a expandir su influencia comercial y sus intereses en Asia, sentando las bases para conflictos futuros como las Guerras del Opio.

Dos siglos después, el mapa geopolítico del mundo ha cambiado completamente: China es la potencia nuclear mundial emergente, Rusia es una potencia nuclear euroasiática, la India se vuelve cada vez más poderosa y desarrollada con el arma nuclear, Europa es la principal economía desarrollada del mundo (donde Francia e Inglaterra disponen del arma nuclear) y Estados Unidos ha alcanzado el estatuto de la principal potencia militar con 720 bases militares en todo el mundo.

¿Es posible aplicar la doctrina Monroe hoy día, sin considerar los costos que implica? ¿América para los americanos, significa también Asia para los chinos? Si Estados Unidos hoy reivindica el continente americano como su zona principal de influencia, ¿eso significa entonces que la República Popular China puede «poner la mano» sobre Taiwán, porque es una provincia de su territorio?

¿Quién dijo que América Latina queda definitivamente anclada como zona de influencia o «patio trasero» de los Estados Unidos?

¿Entonces la doctrina Monroe tiene validez en todo el mundo lo que significa que Ucrania forma parte de la zona de influencia de Rusia…?

No se puede despertar ahora los fantasmas expansionistas del siglo XIX, porque traen guerras y conflictos interminables a un costo enorme para el Derecho Internacional, que surgió precisamente para frenarlas, y sobre todo para los pueblos y naciones vecinos de las grandes potencias del presente.

Manuel Luis Rodríguez U.