Cartas al Director: Chile Cuida | Sergio Reyes Tapia, SEREMI de Bienes Nacionales de la región de Magallanes
Señor Director:
Chile acaba de marcar un hito histórico. El 9 de febrero de 2026, el Presidente Gabriel Boric promulgó la ley que crea el Sistema Nacional de Apoyos y Cuidados (Chile Cuida).
Quisiera señalar claramente que esta ley es Revolucionaria y es Subversiva:
Es revolucionaria porque, por primera vez en la historia de Chile, el Estado asume el cuidado como un Derecho Humano y una responsabilidad pública, y no solo como una tarea privada puertas adentro.
Desde la perspectiva de su nuestra cartera, Bienes Nacionales, la relevancia es estratégica porque entrega un reconocimiento del Trabajo Invisible. Esta ley saca del anonimato a miles de mujeres magallánicas que históricamente han postergado sus proyectos de vida para cuidar a otros, otorgándoles un estatus legal y de protección.
En una región con las complejidades geográficas de Magallanes, el sistema Chile Cuida busca llegar a los rincones más aislados, asegurando que el apoyo del Estado no dependa de la ubicación del hogar.
Esta revolución radica en que el cuidado deja de ser una carga individual para transformarse en el cuarto pilar del sistema de protección social, al mismo nivel que la salud o la educación.
Señor Director. al mismo tiempo de revolucionaria, esta ley es subversiva, es decir, tiene el potencial para dar vuelta el orden establecido, ya que rompe con la idea tradicional de que el cuidado es una obligación privada y femenina, «subvirtiendo» la estructura social que dejaba esta carga exclusivamente en las familias sin apoyo estatal. Por tanto, se reconoce el cuidado como un trabajo que sostiene la economía, así, la ley desafía la lógica de mercado que ignora las labores no remuneradas.
Este, creo, es uno de los legados políticos más grande de nuestro gobierno, precisamente por su capacidad de transformar la base de la protección social en Chile.
Señor Director, esta ley también nos ha enseñado a cambiar pañales, ya que el acto de cambiar un pañal es uno de los momentos de mayor vulnerabilidad para una persona. La ley busca otorgar dignidad, tanto a quien recibe el cuidado (asegurando su higiene y salud) como a quien lo otorga, (evitando el agotamiento extremo).
Usted concordará que históricamente, las tareas de aseo y cuidado personal (como cambiar pañales a un adulto mayor o a una persona con dependencia severa) han sido vistas como una «obligación natural» de la familia, generalmente de las mujeres, y no como un trabajo. La ley ahora valida y apoya esa acción específica como una función social esencial.
La ley de Cuidado rompe la barrera entre lo «público» (las leyes) y lo «privado» (lo que pasa en el dormitorio de un enfermo), transformando un acto doméstico en una política de Estado.
Por tanto, señor Director, el Sistema Nacional de Apoyos y Cuidados no es solo un programa administrativo, sino un cambio profundo en la cultura y el derecho chileno.
Sergio Reyes Tapia
Secretario Regional Ministerial de Bienes Nacionales
Región de Magallanes y de la Antártica Chilena.

