Cuando la mentira se vuelve paisaje | Juan Salvador Miranda | Opinión
Es agotador sentir que el odio en internet ya no sorprende a nadie.
Hoy, cualquier cobarde se esconde detrás de un perfil falso para tirar una piedra y, en lo que tardas en pestañear, esa mentira ya dio la vuelta al mundo. Lo más triste es que perdimos la costumbre de dudar: si un posteo tiene suficientes «likes» o se comparte mucho, la gente lo compra como si fuera una verdad absoluta.
Dicen que las palabras construyen mundos, pero lo que estamos viviendo hoy se siente más bien como un campo de batalla donde vale todo. Y lo peor es que siempre terminan pagando los platos rotos los mismos: gente inocente que queda en medio de una cacería de brujas.
Ahora te cruzas con una foto trucada y la mayoría se la traga sin chistar. Lo sabemos, vemos de dónde vienen los ataques, pero nos encogemos de hombros. Nos acostumbramos a que el caos sea la norma, y eso es lo que más debería preocuparnos.
Juan Salvador Miranda.

