Carta al Director | Acepten la realidad
Señor Director.
Los profesionales de la prensa conocen el peso de las palabras. Saben que un adjetivo mal puesto no es un error, sino una herramienta política para “manipular” la realidad.
Rechazo tajantemente que la vocera Mara Sedini califique el ataque a Rodrigo Rojas Vade como una simple «emergencia» de seguridad. Lo que sufrió Rojas Vade —herido, amarrado, rociado con bencina y marcado con consignas políticas adherentes al gobierno — no es delincuencia común. Es violencia política. Al intentar diluir este hecho en el concepto de «emergencia», el Gobierno no solo falta a la verdad, sino que intenta controlar el relato para ocultar lo evidente.
No, Ministra. Esto no es «una situación más». Decir las cosas por su nombre es una obligación moral. Apropiarse del discurso para desviar la atención es propio de regímenes que buscan domesticar a la población mediante la institucionalización de una «verdad oficial».
Cuando el Gobierno utiliza eufemismos, demuestra miedo. Teme que la ciudadanía despierte y reconozca un sistema que margina y castiga a quien piensa distinto. El peligro no es solo la inseguridad, sino el encuadre que el poder le da a los hechos. Si permitimos que ellos definan qué es amenaza y qué no, les estamos entregando nuestra soberanía de pensamiento.
La justicia podrá fallar por falta de pruebas, pero el Gobierno no tiene excusa. Su responsabilidad es no intoxicar la opinión pública con adjetivos que encubren crímenes políticos. Acepten la realidad: esto no es una emergencia, es persecución.
Dr Sergio Reyes Tapia.

