Los viejos almacenes de Punta Arenas | Historia y memoria
Punta Arenas fué y ha sido una ciudad comercial y de comerciantes por lo menos desde 1870 y 1880, cuando los productos importados desde puertos europeos como Liverpool, Le Havre, Marsella, Amsterdam y Hamburgo llegaban al puerto más importante de la Patagonia chileno argentina.
En los años sesenta del siglo XX, varios almacenes mayoristas suministraban productos a los pequeños almacenes de barrio y al público.

El almacén de Domingo Coro e hijo era uno de esos locales, que atraía numerosa clientela. Tenían «delivery» antes que existiera la palabra «delivery»: un mozo en un carro o una camioneta repartía a domicilio sacos de arroz, harina o porotos. En aquella época, se vendía azúcar en terrones o granulada.
Estamos en el año 1966.
A los clientes que llegaban a comprar «al por menor» los productos se envolvían en cambuchos de papel kraft: era una época en que aun no llegaba el plástico. En el mostrador pedías los productos y pagabas en la caja. Sólo dinero en efectivo, muy pocas personas se permitían pagar con un cheque.
Esos almacenes tenían un perfume especial: a papas, olor a café, era una mezcla única de aromas y ello formaba una atmósfera especial al interior.

En los años sesenta los habitantes de la ciudad de Punta Arenas calefaccionaban sus casas con carbón, leña y gas.
La Tienda SURCO vendía por aquellos años calentadores a gas, con termostato.
Eramos una ciudad moderna.


