Otra guerra perdida | Manuel Luis Rodríguez U. | Opinión
La guerra iniciada por EEUU e Israel contra Irán, tuvo desde sus inicios dos nudos problemáticos nunca resueltos: el objetivo de la guerra no estaba claro ni bien definido y el cálculo de los efectos económicos fue mal hecho y mal pronosticado.
Todas las guerras tienen una finalidad política, partiendo del concepto que la guerra es la continuación de la política por otros medios. Esta guerra no tenía un objetivo claro: primero se dijo que era para impedir que Irán posea el arma nuclear, pero cuando terminó el ataque de EEUU e Israel a mediados del año 2025 se dijo que las capacidades nucleares de Irán habían sido totalmente destruidas.
Después que el objetivo era apoderarse del petróleo iraní, pero nadie se apodera de un recurso energético que está en el subsuelo, con bombardeos aéreos y de misiles.
Después se dijo que se trataba de liberar al pueblo iraní y provocar un cambio de régimen político para traer la democracia y la libertad a la teocracia de ese país. Entonces asesinaron a dirigentes religiosos y militares de Irán y lo que provocaron fue consolidar el régimen con el apoyo del pueblo golpeado por los bombardeos estadounidenses.
Los difusos objetivos políticos fueron cambiando a medida que el estado de ánimo diario del Presidente de EEUU iba variando según las estaciones del año y los ciclos de la luna.
En el camino quedaron varios generales del Ejército estadounidense que prefirieron renunciar, antes que hacerse cargo del desastre provocado por la autoridad política.
Pero, además, la falta de dirección política en EEUU causó un impacto económico desastroso para el precio del petróleo, para las cadenas logísticas del combustible en el estrecho de Ormuz, para las economías de los países petroleros y de todo el resto del mundo, efectos que -como ondas de choque sucesivas- golpearon y perjudicaron los precios del diesel y la gasolina, especialmente de las economías dependientes del extranjero.
Ahora al gobernante de EEUU se le ocurrió que “los objetivos militares de la guerra están cumplidos” y se logró un alto al fuego gracias a la intervención del gobierno de Paquistán. ¿Y cuáles eran esos objetivos militares? Irán está más destruido que hace un mes, los iraníes sienten que derrotaron al país más poderoso y agresivo del mundo y con los recursos de la venta de su petróleo, comenzarán la reconstrucción.
Calcularon mal, calcularon tarde y no supieron comprender la dimensión económica y bursátil de una decisión política de alcance mundial. En la oficina oval de la Casa Blanca debería haber un adulto que controle que los niños se comporten y no sigan haciendo estropicios.
Manuel Luis Rodríguez U.

