Quién maneja tus aviones, maneja los cielos | Oscar Gibbons M. | Opinión
La Fuerza Aérea de Chile opera una flota de 44 jets de combate F-16. 10 de ellos los adquirió siendo nuevos a Lockheed Martin, en la década del 2000. Ha adquirido 36 usados, en la mitad de su vida útil, a los Países Bajos, entre 2006 y 2011.
En noviembre de 2023 Chile firmó un contrato con Lockheed Martin para modernizar sus F-16, pagando 177 millones de dólares buscando actualizar la configuración «Standard Tape M», lo que supuestamente mejoraría su aviónica, comunicaciones, radar y armamento.
Esto se llevará a cabo en Fort Worth (Texas) y Greenville (Carolina del Sur). Según los planes preliminares, el proyecto podría concluir en 2032.
Recientemente se publicó en Bolivia que USA vendería jets F-35 a Chile, lo que no parece probable, pese a que Chile ha expresado interés de comprarlos hace demasiados años.
Conforme a lo informado en el sitio web: https://www.patreon.com/posts/us-control-of 153306331?utm_campaign=free_member_digest&utm_source=post_link&post_id=153306331&utm_id=e0dda639-ad9b-40a0-bc6a-0f6972254ecd&utm_medium=email, Mahathir Mohamad, quien era Primer Ministro de Malasia el año 2004, dijo que ese año compraron 8 jets A-18 Hornet fighter a USA, en un valor superior a 640 millones de dólares y un equipo de expertos malasios efectuaron un detallado estudio de su capacidad de combate, descubriendo que transmitían información de sus vuelos a una base militar de USA, respecto de su altitud, velocidad, localización, ruta, detalles de su misión e interceptaban las comunicaciones radiales entre el piloto y el centro de control de vuelo malasio. Además, constataron que sus sistemas operativos y la opción de auto pilotaje podían ser controladas desde la base de USA.
Cuando Malasia intentó modificar el sistema operativo de sus aviones, USA y McDonnell Douglas amenazaron con dejar de proveerle repuestos y tareas de mantenimiento.
Malasia solicitó activar algunas capacidades de manejar las operaciones de sus jets, lo que le fue negado.
Malasia entendió que sus aeronaves sólo pueden ser utilizadas contra objetivos designados por USA, no aquellos que su fuerza aérea estima necesario atacar, no son armas que puedan controlar.
Este asunto afecta también a muchos países musulmanes aliados de USA del Medio Oriente, que poseen aviones de combate fabricados por Lockheed Martin, sin embargo, aún continúan negociando reemplazar sus F-18 con F-18E Super Hornet o con F-35A Lightning II.
Malasia decidió reemplazar su flota área solicitándole a Rusia venderle aviones MIG-35 y Su-57, su más avanzada generación de jets de combate medianos y pesados, atendido su mejor precio, similar peso y rango de operación, menor costo operativo y superior capacidad de combate, cuyas maniobras no pueden ser interferidas por el vendedor.
Rusia ofreció a Malasia venderle algunos jets MIG-29 usados, para ayudarle a compensar el costo de adquirir los MiG-35 nuevos, permitiendo a su cliente aumentar su flota de aviones de combate.
Oj Alá un equipo de expertos chilenos hayan efectuado como los Malasios, un similar detallado estudio de los aviones Lockheed Martin, en el evento de comprobar también que ellos pueden desobedecer las órdenes de sus pilotos y centros de control, exigir a nuestro vendedor eliminar los elementos tecnológicos no informados que impiden maniobrarlos libremente.
Me encantaría ser piloto, para ver desde arriba los paisajes sin fronteras, gracias a un Globo de Aire Caliente; la bicicleta de mi Amigo E.T.; el helicóptero de Da Vinci o alguno de los Pájaros Otún.
Jamás me sentaría en un aparato que no me haga caso.

