Apoderados de 7ºB de la Escuela Bernardo O’Higgins de Porvenir denuncian graves condiciones y exigen soluciones urgentes
Un grupo de apoderados del curso 7ºB de la Escuela Bernardo O’Higgins de Porvenir ha manifestado públicamente su preocupación y descontento frente a las condiciones en las que sus hijos e hijas están recibiendo clases, denunciando una serie de problemáticas que afectan directamente su bienestar y proceso educativo.
Según indican, los estudiantes han debido enfrentar situaciones como inundaciones en las dependencias, falta de calefacción en plena temporada de bajas temperaturas, cortes de electricidad que se han extendido por hasta dos días, presencia de humedad en los espacios, y un evidente deterioro en la infraestructura, incluyendo pisos en mal estado y baldosas sueltas.
Asimismo, denuncian que los alumnos han sido trasladados a la biblioteca como medida provisoria, lo que —lejos de ser una solución— ha generado nuevas dificultades: exposición constante a ruidos provenientes del gimnasio, falta de ventilación adecuada e interrupciones frecuentes que afectan la concentración y el desarrollo normal de las clases.
Frente a este escenario, los apoderados han tomado la decisión de no enviar a sus hijos e hijas a clases hasta obtener respuestas concretas por parte del Servicio Local de Educación Pública (SLEP) y las autoridades correspondientes.
“Como apoderados del 7ºB no enviaremos a nuestros hijos e hijas hasta que existan condiciones dignas y seguras para su aprendizaje”, señalaron en su declaración.
Finalmente, hacen un llamado urgente a las autoridades a tomar medidas inmediatas, enfatizando que la educación debe garantizarse en espacios adecuados.
“Exigimos soluciones concretas y espacios dignos para aprender. Una educación digna, segura y respetuosa es un derecho, no un privilegio”, concluyen.
Crédito: Guillermo Barría, Porvenir.

