La toma de posesión del Estrecho de Magallanes en 1843 | Manuel Luis Rodríguez U. | Historia y Memoria

La toma de posesión del Estrecho de Magallanes en 1843 | Manuel Luis Rodríguez U. | Historia y Memoria

«21 de septiembre de 1843. El capitán Juan Guillermos miró su reloj: era el mediodía, había un sol
agradable y una suave brisa. Tenía en el bolsillo de su guerrera azul, cuidadosamente
doblado el documento con las Instrucciones del Gobernador Domingo Espiñeira. Ordenó entonces echar el ancla.

La goleta “Ancud” recaló en la bahía de San Juan a unos trescientos metros de
la punta Santa Ana y entonces desembarcaron en la chalupa, Juan Guillermos, cuatro
artilleros, el teniente Manuel González y Bernardo Philippi. Relata el Diario del
Capitán: «En el acto desembarqué, acompañado del teniente de Artillería don M;anuel
González Idalgo, el señor naturalista don Bernardo Phillipi i cuatro artilleros; fuimos al
asta i cavando al pié encontré enterrado un tarro de barro lacrado que abrí, hallando
un documento en conmemoración de los buques de vapor «Chile» i «Perú», que habían
pasado del Atlántico al Pacífico, siendo los primeros vapores que navegaron estos
estrechos. En tal tarro encontré tres monedas de plata de la Gran Bretaña, trayendo a
bordo dichas monedas i el documento para copiarlo.»

En el promontorio se percataron que se trataba de una señal dejada tres años
antes (1840), por el paso de los primeros vapores –el “Chile” y el “Perú”- por el
Estrecho de Magallanes.

Consistía en un mástil labrado en madera, a cuyo pié se encontraba una vasija
de greda sellada con lacre, conteniendo un documento conmemorativo del paso de los
vapores y tres monedas inglesas de plata. Guillermos, celoso de las prerrogativas del
Estado de Chile, hizo retirar todo vestigio, dejando una copia del documento en el
lugar (llevándose el original en inglés a la goleta) y reemplazando las monedas de la
Corona británica por monedas chilenas.

Entonces, el capitán Guillermos -teniendo presente las instrucciones que traía
y una sensación de premura que lo atenazaba- decidió de inmediato que debía
procederse a la toma de posesión del Estrecho.

Regresaron al poco rato a la goleta.

Ese día, el almuerzo preparado a bordo por Venancia e Ignacia tuvo un sabor
distinto y emocionante… y Juan Guillermos aprovechó el momento para anunciarles a
los presentes que, concluido el almuerzo, debían desembarcar para el acto:

  • Estamos prontos a la ceremonia… así es que los brindis quedan para después,
    sentenció Guillermos mientras apuraba en silencio su plato de cazuela de
    luche. – Terminado el almuerzo todos desembarcan en las chalupas, todos sin
    excepción, y dejan todo bien trincado, ordenó el capitán, mientras se ponía de
    pie y salía de la cámara.

En dos viajes de la chalupa, desembarcaron todos los tripulantes y viajeros, y
los soldados de Artillería procedieron a bajar a tierra una de las culebrinas de la goleta,
con sus respectivas municiones.

Numerosos árboles en la extremidad escarpada de la punta Santa Ana daban
marco al acto, mientras el viento saludaba a los recién llegados.

La sobria ceremonia, comenzó hacia las 2 de la tarde.

Primeramente, se procedió a izar la bandera de Chile en el mástil levantado en
la punta Santa Ana, mientras todo el personal reunido entonaba con entusiasmo el
Himno Nacional. A continuación, Juan Guillermos y su plana mayor procedieron a
levantar el acta oficial.

Entonces, de pié frente al Estrecho, teniendo a su derecha el asta con la
bandera recién izada y a su izquierda, todo el personal formado y reunido, Juan
Guillermos, acompañado por Eusebio Pizarro a un costado y Jorge Mabón y Bernardo
Phillipi al otro, procedió a dar lectura al Acta de Toma de Posesión cuya versión
textual es la siguiente.

«DIOS SALVE LA PATRIA – VIVA CHILE

En cumplimiento de las órdenes del Supremo Gobierno, el día veintiuno del
mes de septiembre del año mil ochocientos cuarenta i tres, el ciudadano, capitán
graduado de fragata de la Marina Nacional, don Juan Guillermos y asistido con el
Teniente de Artillería don Manuel González Hidalgo, el piloto 2° de la Marina
Nacional don Jorge Mabón, el naturalista prusiano voluntario don Bernardo Eunom
Phillipi y el sargento 2° distinguido de Artillería don Eusebio Pizarro que actúa de
Secretario, con todas las formalidades de costumbre tomamos posesión de los
Estrechos de Magallanes y su territorio en nombre de la República de Chile, a quién
pertenece conforme está declarado en el artículo 1° de su Constitución Política (111), y

en el acto se afirmó la bandera nacional de la República, con salva de veintiún tiros de
cañón.

I en nombre de la República de Chile protesto en el modo más solemne cuantas
veces haya lugar contra cualquier poder que hoi o en adelante trate de ocupar alguna
parte de este territorio. I se firmaron con migo el presente acto el día beinte i un de
septiembre de mil ochocientos cuarenta y tres años i el tercer año de la Presidencia del
eselentísimo señor General dn Manuel Bulnes.

Juan Guillermos Bernardo Phillipi
Gefe Naturalista en comisión del
Gobierno de Prucia y voluntario
En la expedición a Magallanes

Manl. Gons Idalgo

Jorge Mabon

                            Eusebio Pizarro 
                              Secretario 

I los de más indibiduos que firmamos esta acta de posesión son los siguientes:

Je. Ma. Yañez
Lorenzo Aros
Recardo Didimus
José Santana
Remigio Gonsales
Geronimos Ruis
José Vitor Mill
Manuel Albarado
Oracio Luis Guillermos
Carlos Millar

ARTILLEROS DE LA REPUBLICA

Cabo – José Idalgo.
Artilleros Sipriano Jaros
Balintin Vidal
Pascual Riquelme
Manuel Billegas
Lorenso Soto

de Juan Fernández». Valencia Avaria, L.: Anales de la República. Vol. I., p. 161. El acto fundacional
tenía también fundamento constitucional.

Eusebio Pizarro 
                                                    Secretario 

Mujeres
Benancia Elguele y Jarros
Ignacia Leyba y Bidal.

Es en todos sus partes Conforme el acto original. Fue lebantada que
quedó depositada al pie de la hasta de Bandera lacrada y sellada con dibisa de la
República de que doy fés.

V° B°
Juan Guillermos, Eusebio Pizarro, Secretario».

Después, se procedió a la firma del Acta.

Signaron primero el documento la «plana mayor» de la expedición: Juan
Guillermos, Manuel González Hidalgo, Bernardo Phillipi, Jorge Mabón y Eusebio
Pizarro y, a continuación, el resto de los asistentes: los 4 marineros (dos de ellos
habían quedado de guardia en la goleta), los seis artilleros de la tropa, el timonel, el
carpintero y las dos mujeres.

Acto seguido, se procedió a disparar una salva de ordenanza de 21 tiros de
cañón, la que fué respondida a continuación por el cañón de la goleta. Los vítores de
¡Viva Chile! de los asistentes, hicieron eco en la silenciosa bahía de San Juan.

Encendieron a continuación una fogata sobre la punta Santa Ana, y
permanecieron en el lugar toda la tarde, en un momento de agazajo y descanso de
todos los asistentes.»

Del libro: Rumbo al Sur, el histórico viaje de la goleta Ancud al estrecho de Magallanes. Manuel Luis Rodríguez U. Publicado en 2004 en Punta Arenas.