Un llamado urgente a cuidar la vida, fortalecer la salud mental y enfrentar unidos los desafíos de nuestra comunidad | Marisol Andrade Cárdenas, Concejala de Porvenir | Opinión
Como concejala de la comuna de Porvenir, me dirijo a nuestras vecinas y vecinos con un profundo sentido de responsabilidad y preocupación por las situaciones que durante los últimos meses han afectado a nuestra comunidad y que hoy nos exigen actuar con unidad, compromiso y sentido de urgencia.
En las sesiones ordinarias N°12 del Concejo Municipal, de fecha 21 de abril de 2026, y N°13, de fecha 5 de mayo de 2026, solicité formalmente al señor Alcalde, en su calidad de Presidente del Concejo Municipal, la convocatoria a una mesa de trabajo ampliada con la participación de Delegación Presidencial, Carabineros de Chile, Fiscalía, Seguridad Pública, el Concejo Municipal y las instituciones competentes, con el propósito de abordar diversas problemáticas que afectan directamente la calidad de vida y la seguridad de nuestra comunidad.
Entre las materias planteadas se encuentran la prevención del consumo de alcohol y drogas, la protección de nuestros jóvenes, la violencia intrafamiliar, la seguridad pública y la situación de nuestro vecino don Luis Maldonado, desaparecido desde el pasado 22 de febrero, sin que hasta la fecha exista una respuesta que permita entregar tranquilidad a su familia y a la comunidad.
Sin embargo, durante las últimas semanas hemos sido testigos de nuevos acontecimientos que aumentan nuestra preocupación. Hemos conocido situaciones de violencia en establecimientos educacionales, el fallecimiento de dos personas en situación de calle, diversos hechos vinculados al consumo problemático de alcohol y drogas y, lamentablemente, la pérdida de jóvenes integrantes de nuestra comunidad, incluyendo recientemente a un estudiante de nuestro liceo.
Cada una de estas situaciones representa un profundo dolor para familias, amigos, compañeros y seres queridos. A todos ellos les expreso mi respeto, mi solidaridad y mis más sinceras condolencias.
Estos hechos nos obligan a reflexionar con seriedad sobre una realidad que no podemos seguir ignorando: los graves problemas de salud mental que están afectando a muchas personas de nuestra comuna. La depresión, la ansiedad, las crisis emocionales, la soledad, la violencia y el consumo problemático de alcohol y drogas son situaciones que hoy están presentes en nuestra realidad y requieren una respuesta integral, coordinada y permanente.
Quiero señalar además que esta preocupación no es reciente. Desde el año pasado he venido manifestando públicamente la necesidad de fortalecer la atención en salud mental en Porvenir, planteando la importancia de aumentar las horas de atención clínica de psicología y reforzar los equipos profesionales destinados a esta área.
La realidad que hoy vivimos confirma que la salud mental debe transformarse en una prioridad comunal. Debemos fortalecer el trabajo preventivo en nuestros establecimientos educacionales, generando espacios de acompañamiento, contención y orientación para niños, niñas, adolescentes y sus familias. Asimismo, resulta indispensable ampliar y potenciar la atención psicológica y de salud mental para toda la comunidad, garantizando acceso oportuno a quienes atraviesan momentos difíciles o requieren apoyo profesional.
No podemos esperar que las crisis se transformen en tragedias para actuar. La prevención, la detección temprana, el acompañamiento y la intervención oportuna deben convertirse en pilares fundamentales de una estrategia comunal que cuide y proteja a las personas.
Del mismo modo, debemos reconocer que muchas de las problemáticas que hoy enfrentamos tienen factores comunes, entre ellos el consumo problemático de alcohol y drogas. Sin embargo, sería un error atribuir toda la responsabilidad a una sola causa. Detrás de cada situación existen también factores familiares, sociales, emocionales y de salud mental que requieren una mirada integral y un trabajo colaborativo entre las instituciones y la comunidad.
Por ello, reitero mi llamado a todas las autoridades, servicios públicos, instituciones competentes y representantes de todos los sectores políticos a trabajar unidos, sin distinciones ni diferencias, para enfrentar estos desafíos. La seguridad pública, la salud mental, la prevención de la violencia, la protección de nuestros jóvenes y el apoyo a las personas más vulnerables deben constituir una causa común.
No podemos dejar atrás ni en el olvido a quienes hoy necesitan ayuda. No podemos acostumbrarnos a estas pérdidas ni asumirlas como inevitables. Cada vida tiene un valor inmenso para nuestra comunidad. Cada persona cuenta. Cada familia importa.
En los próximos días iniciaremos un nuevo mes aniversario de nuestra querida comuna de Porvenir. Sin embargo, considero necesario preguntarnos con honestidad y responsabilidad: ¿podemos celebrar plenamente cuando sabemos que faltan integrantes de nuestra comunidad?, ¿cuándo existen familias que sufren la pérdida de seres queridos?, ¿cuándo hay jóvenes enfrentando profundas crisis emocionales?, ¿cuándo aún existe la incertidumbre respecto del paradero de un vecino desaparecido hace más de tres meses?
Las celebraciones son parte importante de nuestra identidad y nuestra historia, pero también deben invitarnos a reflexionar sobre los desafíos que enfrentamos como comunidad. No miremos hacia el costado. No normalicemos el sufrimiento. No dejemos en el olvido a quienes más necesitan apoyo.
Las señales están sobre la mesa y las problemáticas están claramente identificadas. Hoy no necesitamos más diagnósticos; necesitamos decisión, coordinación y acción. Porvenir merece que todas sus autoridades e instituciones trabajemos unidos para proteger la vida, la salud, la seguridad y la dignidad de cada persona que forma parte de nuestra comunidad.
Finalmente, hago un llamado a todas las vecinas y vecinos a conservar nuestros valores humanos, a ser más sensibles frente al dolor de los demás, a fortalecer la solidaridad, a tender una mano a quien lo necesita y a cuidar especialmente a nuestros niños, jóvenes, adultos mayores y personas que atraviesan momentos difíciles.
Porque una comunidad fuerte no es aquella que ignora sus problemas, sino aquella que los enfrenta unida, con valentía, humanidad y esperanza, para construir soluciones y un mejor futuro para todos.
Marisol Andrade Cárdenas
Concejala de la Comuna de Porvenir

