Concejala de Porvenir Marisol Andrade advierte sobre hechos que revelan crisis social y exige medidas en Salud Mental y prevención
La preocupación por los recientes casos de suicidios, desapariciones de personas, hechos de violencia y el aumento de problemáticas asociadas al consumo de alcohol y drogas volvió a instalarse en el debate comunal, luego que la concejala de Porvenir, Marisol Andrade Cárdenas, manifestara públicamente su inquietud por la situación que enfrenta la capital fueguina y llamara a las autoridades a abordar estos temas como una prioridad permanente.
La edil sostuvo que los últimos acontecimientos registrados en la comuna evidencian una realidad compleja que tiene múltiples factores asociados, entre ellos situaciones que afectan el bienestar de las personas y sus familias, consumo problemático de alcohol y drogas, situaciones de vulnerabilidad social y una creciente preocupación por la salud mental de la población.
“La base radica en hogares con problemas, alto consumo de alcohol y drogas, y debemos sumar los problemas de salud mental. Este problema debe abordarse como una prioridad comunal. La salud mental no puede seguir siendo un tema secundario”, señaló.
Andrade afirmó que la respuesta frente a estas problemáticas requiere una estrategia integral y coordinada entre el municipio, los servicios de salud, los establecimientos educacionales, las organizaciones sociales, las policías y las distintas instituciones públicas presentes en la comuna.
Entre las medidas que considera urgentes destacan el fortalecimiento de la atención de salud mental, el aumento de profesionales especializados, la implementación de programas preventivos en escuelas y liceos, la creación de espacios permanentes de apoyo para jóvenes y adultos mayores, además de una mayor promoción del deporte, la cultura y la participación comunitaria como herramientas de integración social.
Falta de espacios y oportunidades
La concejala también cuestionó la escasa disponibilidad de espacios recreativos para la comunidad, señalando que existen instalaciones que podrían contribuir significativamente al bienestar de los habitantes, pero que no estarían siendo aprovechadas en toda su capacidad.
En ese contexto, mencionó el caso del nuevo gimnasio comunal, indicando que, a su juicio, su utilización para actividades abiertas a la comunidad ha sido limitada, situación que considera contraproducente en momentos donde se requieren más oportunidades para el desarrollo deportivo, cultural y recreativo de niños, jóvenes y adultos.
“La prevención también pasa por entregar alternativas saludables de participación y encuentro. Necesitamos fortalecer la vida comunitaria y generar espacios donde las personas puedan desarrollarse y sentirse acompañadas”, sostuvo.
Preocupación por drogas y seguridad
Otro de los puntos abordados por la autoridad comunal dice relación con el consumo y eventual comercialización de drogas en la comuna.
Si bien aclaró que no corresponde establecer relaciones simplistas entre distintos fenómenos sociales, señaló que el consumo problemático de sustancias puede agravar situaciones de vulnerabilidad personal, familiar y comunitaria.
Por ello, planteó la necesidad de fortalecer el trabajo investigativo y de persecución del delito mediante una mayor presencia de organismos especializados, particularmente de la Policía de Investigaciones, con el objetivo de combatir el narcotráfico y desarticular posibles redes de distribución de drogas que puedan estar operando en la zona.
“La prevención, la rehabilitación y el control del narcotráfico deben formar parte de una estrategia integral para proteger a nuestros jóvenes y nuestras familias”, enfatizó.
“Advertimos esta situación hace más de un año”
Marisol Andrade aseguró que estas preocupaciones no son nuevas y que desde el inicio de su gestión ha insistido reiteradamente en la necesidad de adoptar medidas preventivas.
Según relató, durante el año pasado ya había manifestado al alcalde su preocupación por el deterioro de la salud mental en la comuna, mientras que durante los meses de abril, mayo y junio de este año solicitó la conformación de mesas de trabajo interinstitucionales para abordar diversas problemáticas que, a su juicio, venían mostrando señales de alerta.
Entre ellas mencionó la desaparición de un vecino de la comuna, hechos de violencia en establecimientos educacionales, casos de violencia intrafamiliar, cuadros de depresión y otros problemas de salud mental, además del alto consumo y eventual venta de alcohol y drogas.
“A veces siento mucha impotencia. Desde que ingresé como concejala, en cada Concejo Municipal he planteado opiniones y sugerencias para desarrollar, cuidar y proteger a nuestra gente, buscando generar bienestar para la comunidad. Sin embargo, muchas veces no somos escuchados y seguimos marcando el paso, sin desarrollo y estancados”, expresó.
Primeras acciones de coordinación
La concejala informó que recientemente el alcalde sostuvo una reunión con el Concejo Municipal para comenzar a definir una estrategia de trabajo frente a estas problemáticas.
Como resultado de ese encuentro, se acordó programar reuniones con representantes del área de salud, del Servicio Local de Educación Pública (SLEP) y de los establecimientos educacionales de la comuna, además de coordinar acciones con Carabineros.
Para Andrade, estas instancias representan un primer paso, aunque insistió en que la gravedad de los acontecimientos recientes exige acciones concretas y permanentes.
“Porvenir tiene características especiales debido a su aislamiento geográfico y a las condiciones propias del territorio. No basta con reaccionar cuando ocurre una tragedia. Debemos trabajar en prevención, detección temprana y acompañamiento oportuno. La salud mental, la seguridad pública y la prevención del consumo de drogas deben transformarse en prioridades permanentes para nuestra comuna, porque detrás de cada cifra hay una persona, una familia y una historia que merece ser cuidada y acompañada”, concluyó.
Los recientes hechos que han impactado a la comunidad fueguina han reabierto el debate sobre la necesidad de fortalecer las políticas públicas locales orientadas a la prevención, el bienestar social y la protección de la salud mental, en una comuna que enfrenta importantes desafíos derivados de su aislamiento geográfico y de las complejas problemáticas sociales que hoy preocupan a sus habitantes.

