Desafíos e innovación energética para la acuicultura en el sur de Chile
Las empresas productoras han incorporado diversas tecnologías para asegurar el suministro energético en centros de cultivo alejados de los principales centros urbanos. Entre ellas destacan los sistemas híbridos de generación, que combinan diésel con energías renovables no convencionales, soluciones de almacenamiento mediante baterías y proyectos piloto de electrificación en centros de cultivo. Estas iniciativas buscan reducir la huella de carbono, optimizar el consumo energético y mejorar la eficiencia operativa.
En paralelo, los gobiernos regionales de Los Lagos, Aysén y Magallanes, junto con gremios como SalmonChile, han promovido programas de transición energética, conectividad y acceso a fuentes de energía más limpias en territorios aislados, donde la continuidad del suministro resulta fundamental para el desarrollo de la actividad productiva.
Desafíos energéticos y logísticos
Pese a los avances, los desafíos siguen siendo relevantes debido a las características geográficas y climáticas del extremo sur del país. La dependencia de rutas marítimas para el transporte de insumos, alimento, smolt y cosechas expone a la industria a interrupciones derivadas de condiciones meteorológicas adversas.
A ello se suma la limitada infraestructura portuaria y energética existente en algunas zonas remotas, situación que restringe la escalabilidad de soluciones energéticas más sostenibles y dificulta la implementación de nuevas tecnologías.
Desde el sector público, incluyendo a la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura y los gobiernos regionales, se ha enfatizado la necesidad de fortalecer la logística integrada, avanzar en planificación territorial y promover inversiones en infraestructura habilitante.
En este contexto, la articulación entre la industria acuícola, el Estado y los proveedores tecnológicos aparece como un elemento estratégico para garantizar un abastecimiento energético y logístico resiliente, competitivo y alineado con las crecientes exigencias ambientales de los mercados internacionales.
Gestión energética eficiente
En conversación con Revista Aqua, el jefe de Análisis y Proyectos y gestor energético de Australis Seafoods, Sebastián Droppelmann, abordó la forma en que la compañía está enfrentando la reducción de costos operacionales y la disminución de la huella de carbono en sus centros de cultivo.
“Cada vez más, la energía está transformándose en un activo de gestión estratégica, impulsado por la volatilidad del diésel, mayores exigencias de reducción de huella de carbono y una mayor madurez en las tecnologías de eficiencia energética aplicadas a la acuicultura. Bajo este escenario, la transición se está abordando de manera progresiva y proactiva. En nuestro caso, comenzamos con iniciativas de optimización y reducción de consumos, para avanzar hacia una gestión energética basada en datos y evolucionar hacia proyectos de eficiencia más estructurales”, comenta el jefe de Análisis y Proyectos y gestor energético de Australis Seafoods, Sebastián Droppelmann.
“Cabe destacar, por ejemplo, que las fases de producción de Australis Seafoods, tanto de agua mar como de agua dulce, ya cuentan con la certificación internacional ISO 50001. Esto acredita que como compañía contamos con un Sistema de Gestión de la Energía (SGE), en cuyo alero buscamos construir políticas sólidas para gestionar eficientemente los aspectos energéticos derivados de nuestra actividad”, añade.
Energía solar y sistemas híbridos para centros de cultivo
Respecto al potencial de escalamiento de iniciativas como los sistemas fotovoltaicos flotantes en centros de cultivo, capaces actualmente de abastecer parcialmente las operaciones, el jefe de Análisis y Proyectos y gestor energético de Australis Seafoods, Sebastián Droppelmann, explica que estas soluciones pueden desempeñar un rol relevante dentro de una estrategia energética integral.
“Este tipo de proyectos puede ser un complemento en articulación con sistemas híbridos de almacenamiento y generación diésel para absorber la variabilidad de la demanda en los centros, aunque su alcance está limitado por la disponibilidad de espacio en concesiones, el retorno esperado y las condiciones climáticas de los distintos lugares de operación”, comenta.

