Nuevo paradigma en las políticas públicas hacia las personas mayores | Jenniffer Rojas García, Seremi de Desarrollo Social y Familia de la región de Magallanes | Opinión

Nuevo paradigma en las políticas públicas hacia las personas mayores | Jenniffer Rojas García, Seremi de Desarrollo Social y Familia de la región de Magallanes | Opinión

La semana pasada el Presidente de la República, José Antonio Kast, firmó la Carta de Compromiso del Gobierno para la implementación de la Ley Integral de las Personas Mayores y de Promoción del Envejecimiento Digno, Activo y Saludable, un objetivo largamente esperado por la sociedad civil, parlamentarios y la academia.

Es justo recordar que este fue un proyecto enviado al Congreso por el Presidente Sebastián Piñera en su segundo mandato y que establece el derecho a un trato digno, a la salud, a la integración comunitaria, a vivir libres de violencia y a no sufrir discriminación por edad.  Sin embargo, lo más importante de esta ley es la invitación que hace a todos los chilenos y chilenas a mirar positivamente el envejecimiento, pasando de una mirada asistencialista a un concepto de sujetos de derechos.

Lo anterior, significa un cambio de paradigma en las políticas públicas hacia las personas mayores. Hasta ahora, gran parte de las acciones del Estado estaban concentradas en la asistencia y el cuidado. Con la nueva legislación, el foco estará en los derechos humanos, reconociendo 15 garantías que incluyen, por ejemplo, el reconocimiento a las personas mayores como sujetos de derechos, promoviendo su autonomía, participación e inclusión en la sociedad.

Llevamos muchos años reflexionando entorno a la relevancia y el respeto hacia las personas mayores, pero una sociedad democrática y moderna requiere plasmar sus orientaciones normativas en leyes, políticas y planes que permitan hacer realidad ese país con el que todos soñamos, donde la vejez se viva con dignidad.  En este contexto, la ley Integral llega en un momento crucial en la historia de nuestro país, donde todos los indicadores señalan que somos una sociedad que envejece y que, por lo tanto, debemos prepararnos a nivel de políticas públicas, infraestructura, servicios, sistema previsional, justicia y derechos.  

Prontamente, a través del Servicio Nacional del Adulto Mayor (Senama) estaremos difundiendo a la ciudadanía los aspectos más importantes de esta ley.  Por el momento, quisiera compartir con ustedes sus 4 ejes:  *se establece un catálogo de 15 derechos fundamentales, *se encomienda a Senama la elaboración de la Política Nacional de Envejecimiento, *se incorpora la figura de Abandono Social de la persona mayor y *se fortalece la institucionalidad de Senama, cuyas coordinaciones regionales pasarán a ser direcciones, cambio que será especialmente relevante para las regiones, porque implica, entre otras cosas, una descentralización y, sin duda, fortalecerá el trabajo que realizamos a diario con las personas mayores.

Para Magallanes, esta nueva normativa es una buena noticia, especialmente para los 34.388 mayores que viven en la zona y las 159 agrupaciones activas en la región, quienes dispondrán de un marco integral para la protección del ejercicio y goce de sus derechos.  

Aprovecho de reconocer el valioso trabajo que viene realizando desde hace mucho tiempo el equipo regional de Senama, coordinando iniciativas muy valoradas por los adultos de nuestra región, destacando el Fondo Nacional del Adulto Mayor, el Concurso Literario Autobiográfico, el Taller de Lectoescritura junto a bibliotecas públicas, el tradicional Campeonato de Cueca; iniciativas que se fortalecerán en el marco de la nueva Ley Integral.

Como Gobierno, seguiremos dando pasos concretos hacia el fortalecimiento de los vínculos, los cuidados y la familia.  Queremos construir, progresivamente, un país agradecido de sus mayores, capaz de diseñar un sistema que evite la soledad, la pobreza y la exclusión y que, en cambio, invite a vivir una vejez digna, activa y saludable