Encuesta CADEM: aumenta la percepción de riesgo por el temporal y crece la exigencia ciudadana hacia las instituciones.

Encuesta CADEM: aumenta la percepción de riesgo por el temporal y crece la exigencia ciudadana hacia las instituciones.

  • La última encuesta Cadem evidenció que el sistema frontal que afecta a gran parte del país no solo genera preocupación por sus consecuencias materiales, sino también por la capacidad institucional para enfrentar emergencias climáticas. El estudio revela que el 91% de los chilenos cree que el temporal será bastante intenso, mientras que el 60% considera altamente probable que ocurran cortes de luz e inundaciones y el 33% teme daños en su propia vivienda.

Los resultados muestran además que el 84% de la población estaba al tanto de la emergencia preventiva decretada por el Gobierno en diez regiones, información que llegó principalmente a través de la televisión (67%) y las redes sociales (56%). Sin embargo, pese al alto nivel de información disponible, el 62% estima que Chile está poco o nada preparado para enfrentar este tipo de eventos climáticos, reflejando una percepción crítica respecto de la capacidad del Estado y de las instituciones públicas.

Para el académico y especialista en comunicaciones y opinión pública Rodrigo Durán Guzmán, esta aparente contradicción entre información y confianza institucional responde a un cambio profundo en la relación entre ciudadanía y autoridades.

“Hoy las personas no solo esperan ser informadas; esperan ver capacidad de respuesta, coordinación y resultados concretos. La comunicación de riesgo dejó de ser únicamente un ejercicio informativo para transformarse en un factor que incide directamente en la confianza pública”, explica Durán.

Paradójicamente, mientras disminuye la confianza en la preparación del país, aumenta la percepción de responsabilidad individual. El 76% afirma que su familia sí está preparada para enfrentar el temporal, destacando acciones como la limpieza de techumbres y canaletas (73%), la compra de víveres, agua, pilas y velas (61%) y la preparación de mochilas o kits de emergencia (41%). Para el especialista, este fenómeno refleja una ciudadanía mucho más activa frente a los riesgos.

“La experiencia acumulada por incendios, terremotos, inundaciones y cortes prolongados de servicios ha llevado a que las familias desarrollen una cultura preventiva más sólida que hace algunos años. Existe una mayor conciencia de que la primera respuesta muchas veces depende del propio hogar”, sostiene el profesional.

La encuesta también anticipa una alta expectativa sobre las consecuencias del sistema frontal. El 55% cree probable la suspensión de clases, mientras que el 33% espera inundaciones en viviendas y el 30% prevé interrupciones en el suministro de agua potable. Estas cifras reflejan que los efectos de eventos climáticos extremos ya forman parte de las preocupaciones cotidianas de los ciudadanos.

Desde la perspectiva comunicacional, Rodrigo Durán Guzmán advierte que los fenómenos meteorológicos extremos ya no son solo una emergencia operativa, sino también un desafío permanente para la gestión pública.

“Las crisis climáticas ponen a prueba la legitimidad de las instituciones. Una respuesta rápida, transparente y coordinada fortalece la confianza; en cambio, los errores o la descoordinación amplifican la percepción de vulnerabilidad. La ciudadanía evalúa tanto la capacidad técnica como la calidad de la comunicación”, afirma el académico.

En paralelo, la medición muestra que el Presidente José Antonio Kast registra un 36% de aprobación y un 59% de desaprobación, mientras que Bomberos continúa siendo la institución con mayor respaldo ciudadano (92%), seguida por Carabineros (65%) y la PDI (61%). También destaca el importante aumento en la evaluación positiva de las municipalidades, que alcanzan un 53%, probablemente asociado a su rol territorial frente a la emergencia.

Finalmente, Rodrigo Durán Guzmán señala que estos resultados confirman una tendencia que se ha consolidado durante los últimos años.

“En situaciones de emergencia, las personas depositan su confianza en las instituciones que observan actuando directamente en terreno. La credibilidad ya no se construye únicamente mediante discursos, sino a través de acciones visibles, cercanas y oportunas. La gestión de una crisis comienza mucho antes del fenómeno climático y continúa incluso después de que termina”, concluye el experto.