Magallanes mantiene liderazgo laboral, pero enfrenta el desafío de reactivar el empleo formal.
- La región continúa entre las de mayor participación y ocupación del país, aunque las cifras del trimestre evidencian un mercado laboral con menor dinamismo, un aumento de la desocupación femenina y mayores desafíos para impulsar la inversión y la creación de empleos de calidad.
La tasa de desocupación regional se ubicó en 6,9% durante el trimestre abril-junio de 2026, de acuerdo al último informe de empleo emitido por el Instituto Nacional de Estadísticas (Ine). Aunque la región continúa exhibiendo una de las mayores tasas de participación y ocupación del país, las cifras evidencian un mercado laboral con bajo dinamismo y nuevos desafíos para la generación de empleo de calidad.
La Región de Magallanes registró una tasa de desocupación de 6,9% durante el trimestre móvil abril-junio de 2026, lo que representa un aumento de 0,6 puntos porcentuales respecto del mismo período del año anterior. En tanto, la tasa de participación alcanzó 69,0% y la tasa de ocupación llegó a 64,3%, ambas entre las más altas del país.
Las cifras muestran además que el número de personas ocupadas aumentó 1,8% en doce meses, equivalente a 1.769 nuevos empleos, mientras que la fuerza de trabajo creció 2,4%, reflejando que más personas están buscando incorporarse al mercado laboral. Sin embargo, ese crecimiento no ha sido suficiente para absorber completamente esta mayor oferta de trabajadores, lo que explica el incremento de la desocupación.
Al respecto, el seremi del Trabajo y Previsión Social, José Miguel Salas, señaló que «Magallanes continúa liderando a nivel nacional en participación y ocupación laboral, pero las cifras también muestran que el mercado laboral regional se encuentra en una etapa de menor dinamismo. Observamos un comportamiento bastante estable en los principales indicadores, con variaciones muy acotadas, lo que da cuenta de un escenario de estancamiento que nos obliga a concentrar los esfuerzos en mejorar la calidad del empleo y generar nuevas oportunidades laborales», declaró.
La autoridad agregó que uno de los principales desafíos continúa siendo la situación de las mujeres.
«Cada vez son más las mujeres que ingresan o buscan incorporarse a la fuerza laboral, lo que es una buena noticia. Sin embargo, ese aumento no está siendo acompañado por la misma capacidad del mercado para generar empleos formales, lo que se refleja en un incremento de la desocupación femenina y también de la informalidad. Ese es uno de los focos donde debemos seguir concentrando las políticas públicas», recalcó la autoridad.
En efecto, la tasa de desocupación femenina alcanzó 9,5%, aumentando 2,1 puntos porcentuales en un año, mientras que la fuerza de trabajo de las mujeres creció 3,6%, muy por sobre el incremento de las mujeres ocupadas, que fue de 1,2%. Asimismo, la informalidad femenina llegó a 26,6%, cinco puntos porcentuales por encima del mismo trimestre del año anterior.
Otro de los aspectos que preocupa es el comportamiento de la actividad económica. Si bien sectores como alojamiento y servicios de comida, enseñanza e industria manufacturera impulsaron el crecimiento del empleo, la construcción registró una caída interanual de 20,4%, siendo la actividad con la mayor disminución de personas ocupadas, seguida por comercio y transporte.
De acuerdo con el análisis realizado junto al Observatorio Laboral de Magallanes, esta disminución estaría asociada al término o retraso de proyectos de inversión y afectó principalmente al empleo informal del sector. Se espera que los nuevos proyectos de infraestructura pública y privada comiencen a reflejar sus efectos en las estadísticas durante los próximos meses.
Finalmente, el seremi destacó que el Gobierno continuará impulsando iniciativas orientadas a fortalecer la empleabilidad y la creación de empleo formal.
«Nuestro desafío es que el crecimiento del empleo vuelva a tomar fuerza, especialmente en sectores estratégicos como la construcción, y que las mujeres puedan acceder a más oportunidades de trabajo formal. Para ello, esperamos que parte de los programas que ya hemos anunciado -como el subsidio al empleo- impulsen la contratación de mujeres y disminuyan el empleo informal. Asimismo, estamos enfocados en fortalecer las políticas de intermediación laboral y promover una mayor articulación público-privada que permita dinamizar el mercado laboral regional», señaló el seremi.
El informe del INE también muestra que la tasa de ocupación informal regional llegó a 21,2%, aumentando 1,5 puntos porcentuales en doce meses, mientras que el número de personas ocupadas informales creció 9,8%, fenómeno explicado principalmente por el aumento de la informalidad entre las mujeres.

