El fabricante de mentiras | Juan Salvador Miranda | Opinión

El fabricante de mentiras | Juan Salvador Miranda | Opinión


¿Te has enterado de lo que se está sabiendo sobre Fernando Cerimedo? Es un conocido consultor político y estratega de marketing digital argentino, cofundador del portal La Derecha Diario, que ganó gran notoriedad regional por dirigir campañas y estrategias en redes sociales para líderes de la derecha y ultraderecha en América Latina, como Javier Milei en Argentina y Jair Bolsonaro en Brasil.
Recientemente, el consultor argentino fue arrestado en Bolivia tras el violento ataque armado contra la abogada Nadia Beller, quien lo acusó directamente de estar detrás del hecho. La policía ya había desmantelado una granja de bots y desinformación que él manejaba en Santa Cruz de la Sierra, dejando al descubierto una red de operaciones que cruza toda la región y que estaba en la mira de la justicia.
Tras su detención, la abogada desclasificó información clave que le entregó el propio Cerimedo sobre su estrecha relación con el presidente Rodrigo Paz en Bolivia, los nexos con el gobierno argentino, el manejo discrecional de millonarios recursos y su estructurado “modus operandi”: además de operar granjas de bots, utilizaba financiamiento para pagar a periodistas e influencers con el fin deliberado de tergiversar información y blindar políticamente a sus aliados.
Lo llamativo es que el propio Cerimedo reconoció en su momento que tuvo clientes chilenos: empresarios que habrían financiado campañas del Rechazo. De hecho, su empresa Numen trabajó durante el proceso constitucional haciendo estudios para sectores de ese mismo bando.
La gran incógnita que sigue sobre la mesa es: ¿Quiénes eran exactamente esos empresarios y qué campañas financiaron?
Recientemente, un reportaje de [El Mostrador] aportó nuevos datos al revelar que tanto el jefe de asesores de José Antonio Kast como otro exasesor del Segundo Piso formaron parte del grupo que contrató los servicios de este operador digital.
Todo esto nos recuerda que la desinformación no es simplemente un fenómeno espontáneo de internet. Es una máquina estructurada que cuenta con operadores profesionales, redes de influencia comunicacional y financistas detrás. Chile merece saber quiénes están realmente detrás de todo esto.
¿Qué te parece que figuras tan cercanas a la política tradicional chilena aparezcan vinculadas a este tipo de redes de influencia extranjera y de manipulación informativa transnacional?