Una breve historia de la institución de la Primera Dama en la República de Chile.

Una breve historia de la institución de la Primera Dama en la República de Chile.

La institución de la Primera Dama en Chile ha pasado por una profunda metamorfosis histórica, evolucionando desde un papel meramente protocolar y familiar en el siglo XIX hacia un cargo de alta influencia política y gestión social en el siglo XX y XXI, hasta enfrentar debates contemporáneos sobre su reformulación e incluso su restitución.

A continuación, se presenta una breve cronología histórica de la evolución de la institución de la Primera Dama en la historia republicana del país.

1. El Siglo XIX: Beneficencia y los albores de la República.

En los inicios del Estado chileno a partir de 1818, la figura no existía bajo el nombre de «Primera Dama» (término acuñado mucho después), sino que se les solía llamar de manera informal «La Presidenta». En la breve gestión del Director José Miguel Carrera, antes de 1818 y desde la proclamación de la Independencia en febrero de 1818, el Director Supremo Bernardo O’Higgins, de hecho, se hizo acompañar por su madre, doña Isabel Riquelme en las funciones de acompañamiento solidario en los años siguientes a la instalación del Gobierno. Cabe recordar que en los inicios de la República, se crearon sólo tres Ministerios: Gobierno, Hacienda y Guerra.

  • Las pioneras fueron figuras como doña María Mercedes Fontecilla (esposa de José Miguel Carrera) e Isabel Riquelme (madre de Bernardo O’Higgins), siendo la única no cónyuge en ostentar un rol similar oficial). Ellas tuvieron una participación marcada por el sacrificio político y personal y en el soporte en la causa de la Independencia.
  • El rol de la élite: Durante gran parte de este siglo XIX, las esposas de los mandatarios —provenientes de la aristocracia criolla y con arraigados valores católicos— limitaban su esfera pública a la beneficencia, la caridad y la filantropía siempre de corte privado. Destacan labores como las de Delfina de la Cruz (esposa del Presidente Aníbal Pinto) y Emilia Márquez de la Plata (esposa del Presidente Domingo Santa María), quienes coordinaron ayuda y asistencia social para las viudas, huérfanos y heridos de la Guerra del Pacífico.

2. Primera mitad del Siglo XX: Institucionalización y activismo político.

Con la llegada de los gobiernos radicales y los grandes cambios sociales del siglo XX, el rol de la Primera Dama mutó desde la caridad privada hacia la asistencia social ligada a las políticas públicas del Estado.

  • Es el caso de doña Juana Rosa Aguirre (esposa del Presidente radical Pedro Aguirre Cerda): Marcó un hito al fundar la «Pascua de los Pobres» y comenzar a estructurar la ayuda social desde el aparato estatal. Además, apoyó firmemente las demandas civiles de las mujeres.
  • Por su parte, doña Rosa «Miti» Markmann (esposa de Gabriel González Videla), es considerada una de las primeras damas más influyentes y la pionera de la modernización del cargo. Tuvo un despacho propio en el Palacio de La Moneda, impulsó la creación de las «Viviendas de Emergencia» y jugó un papel activo y vocal en la campaña por el sufragio pleno de las mujeres, promulgada en 1949.

3. Mediados del Siglo XX y Dictadura: Corporativismo y fundaciones.

A partir de la década de 1950, las primeras damas comenzaron a liderar redes masivas de organizaciones comunitarias encargadas de ejecutar políticas del gobierno, en especial hacia las mujeres de sectores vulnerables.

Graciela Letelier (esposa de Carlos Ibáñez del Campo): Creó la fundación «El Ropero del Pueblo» en 1954.

María Ruiz-Tagle (esposa de Eduardo Frei Montalva): Transformó dicha institución en el CEMA (Central de Centros de Madres), impulsando la promoción popular y capacitando a miles de mujeres en todo el país.

Hortensia Bussi (esposa de Salvador Allende): Continuó la labor comunitaria desde la Presidencia a través de la Coordinadora de Centros de Madres (COCEMA), además del apoyo solidario a los sectores populares.

Lucía Hiriart (esposa de Augusto Pinochet): Durante la dictadura militar, CEMA-Chile se reestructuró bajo un control centralizado y jerárquico. El rol se politizó fuertemente y adquirió un enorme patrimonio inmobiliario y financiero que posteriormente fue objeto de extensas investigaciones judiciales por malversación.

4. Retorno a la democracia: El Área Sociocultural de la Presidencia.

Con el fin de la dictadura, los gobiernos de la Concertación buscaron limpiar la figura de la primera dama de la carga de corrupción previa, profesionalizando su gestión sin eliminar el cargo. Se institucionalizó el Área Sociocultural de la Presidencia, una red estatal que agrupaba diversas fundaciones dedicadas al ámbito social, de la infancia, la mujer y la cultura (como Fundación Integra, PRODEMU y el MIM).

Luisa Durán (esposa de Ricardo Lagos): Rechazó el uso protocolar del título, prefiriendo ser llamada «señora del Presidente». Dejó un vasto legado cultural y social, destacando la creación de la Fundación de Orquestas Juveniles e Infantiles (FOJI), el programa de reacondicionamiento tecnológico Chilenter y el masivo plan de salud dental «Sonrisa de Mujer».

Cecilia Morel (esposa de Sebastián Piñera): Asumió formalmente la dirección ejecutiva de la red de fundaciones de la Presidencia y lideró el programa gubernamental «Elige Vivir Sano».

5. Siglo XXI: Vacancias, fin de la figura y restitución.

La evolución cultural reciente y la perspectiva de género pusieron en tela de juicio la legitimidad democrática de un cargo no electo asignado por vínculos matrimoniales.

  • Periodos de vacancia: Durante los dos gobiernos de Michelle Bachelet (2006-2010 y 2014-2018), al ser soltera, el título protocolar quedó vacante. Las funciones directivas de las fundaciones socioculturales fueron delegadas temporalmente a personas de confianza del gobierno (e incluso a su hijo en su segundo mandato).
  • El «Cierre» institucional de Irina Karamanos (2022): Al asumir el presidente Gabriel Boric, su entonces pareja, Irina Karamanos, asumió el cargo con el compromiso explícito de transformarlo. A fines de 2022, implementó una reforma institucional mediante la cual renunció a las funciones de Primera Dama, traspasando de forma definitiva la gobernanza y los directorios de las fundaciones presidenciales (Integra, PRODEMU, MIM, etc.) a ministerios sectoriales de línea (como Educación o Culturas).
  • Restitución actual: Tras algunos debates públicos sobre su pertinencia institucional en el Chile contemporáneo, la institución de la Primera Dama fue restituida formalmente, encontrándose actualmente bajo la gestión de María Pía Adriasola.