Abrir grietas al sistema: La política desde el suelo | Juan Salvador Miranda | Opinión

Abrir grietas al sistema: La política desde el suelo | Juan Salvador Miranda | Opinión

Hay que comenzar a levantar un discurso que conecte con las necesidades reales del pueblo. Es la única alternativa clara para poder llegar al poder y transformar las cosas de verdad.

La necesidad de un hogar propio, que un arriendo no ahogue el sueldo mínimo, que el costo de los alimentos no sea un motivo de angustia mensual. Si nos damos cuenta, son exactamente las mismas reivindicaciones de hace 100 años porque el sistema sigue protegiendo a los mismos de siempre. Pero hay señales claras de que algo está cambiando en el mundo y de que ha llegado la hora de tomar cartas en el asunto. Hay grietas profundas en el modelo actual y, por todas partes, empiezan a asomar destellos de esperanza.

El ejemplo más claro lo acabamos de ver en Berlín, donde Elif Eralp y su partido Die Linke se impusieron con claridad en las elecciones. Eralp logró conectar masivamente con la gente —arrasando especialmente entre las nuevas generaciones— apostando por una agenda de vivienda profundamente valiente: frenar en seco los precios abusivos de los alquileres y plantar cara a los fondos buitres. Demostró que cuando la izquierda se atreve a tocar los privilegios inmobiliarios y a defender sin complejos el derecho básico a la vivienda, la ciudadanía responde masivamente en las urnas.

Esta victoria alemana se suma a una corriente global de transformación. En Nueva York vimos a Zohran Mamdani desafiar las recetas de siempre de los demócratas con propuestas tan concretas como crear supermercados públicos. En el Reino Unido, Andy Burnham devuelve la ilusión a los laboristas con sensibilidad social y valentía política, mientras que en Francia Jean-Luc Mélenchon roza la presidencia desde el populismo republicano y la revolución ciudadana.

Al final, todo se reduce a lo mismo: hay huecos por donde colarse. Lo que hace falta es astucia para articularlo todo, la valentía de poner los intereses de la mayoría trabajadora por delante, rebeldía frente al establishment, cero complejos y un compromiso radical con la vida de la gente corriente.