Balance de la política migratoria del gobierno desde marzo a septiembre de 2026.

Balance de la política migratoria del gobierno desde marzo a septiembre de 2026.

Santiago, 22 de septiembre de 2026 – Al cumplirse los primeros seis meses del gobierno del presidente José Antonio Kast, la ejecución de su política migratoria arroja un balance de marcados contrastes. Mientras el Poder Ejecutivo exhibe históricos resultados operativos en el control fronterizo y una drástica reducción en el ingreso de personas indocumentadas, su agenda estructural sufrió un sorpresivo y severo freno legislativo en el Parlamento.

La opinión pública constata que la promesa de expulsar desde el 11 de marzo a más de 300.000 migrantes irregulares, no se ha cumplido y se desvanece con medidas contradictorias.

El «Escudo Fronterizo» y los resultados operacionales
Desde su investidura en marzo de este año, la administración implementó el Plan Escudo Fronterizo, una estrategia de control territorial de máxima intensidad. El programa se ha sostenido sobre un amplio despliegue de las Fuerzas Armadas en el norte del país, el uso intensivo de tecnologías de vigilancia —como drones y sensores de movimiento—, la ampliación de zanjas físicas en zonas críticas y una política agresiva de reconducciones inmediatas en pasos como Colchane y Chacalluta.

En el marco de la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en Nueva York, el mandatario chileno presentó con firmeza los indicadores oficiales de este periodo:

  • Freno a la irregularidad: El Gobierno reporta una disminución del 86% en el ingreso clandestino a través de pasos no habilitados.
  • Aceleración de deportaciones: Las autoridades de Interior contabilizan un incremento del 50% en las expulsiones. Al mes de julio, se registraron 1,270 deportaciones efectivas mediante la coordinación de ocho vuelos chárter.
  • Terminación de beneficios de estatus: Cumpliendo con sus compromisos de campaña, el Ejecutivo suspendió de forma definitiva todo proceso de regularización masiva de extranjeros.

Adicionalmente, La Moneda asocia de manera directa este blindaje fronterizo con la agenda de orden público, destacando una caída del 11.5% en la tasa de homicidios a nivel nacional durante este semestre.

El tropiezo político en el Parlamento
A pesar de la solidez de las cifras fronterizas, la estrategia gubernamental recibió un duro revés en el plano legislativo. Coincidiendo con la gira internacional de Kast, la Cámara de Diputadas y Diputados rechazó una reforma constitucional considerada la piedra angular para profundizar las deportaciones.

La iniciativa, que buscaba ampliar el plazo de detención de extranjeros con orden de expulsión administrativa desde los 5 días vigentes hasta un máximo de 60 días, fue desestimada por apenas un voto (obtuvo 88 de los 89 apoyos requeridos). La sorpresiva derrota política se atribuye a ausencias clave dentro de las propias bancadas oficialistas y a la abstención de fuerzas de centro, lo que debilita temporalmente las facultades legales del Ejecutivo para concretar expulsiones masivas de mayor escala.

Un debate abierto entre el simbolismo y la viabilidad
A seis meses del inicio de la gestión, la opinión pública y los analistas políticos se mantienen polarizados. Mientras los sectores oficialistas defienden los avances en seguridad interior y disuasión fronteriza, la oposición y diversos especialistas en dinámicas migratorias miran con cautela el panorama. Las críticas apuntan a que las medidas poseen un fuerte componente comunicacional y simbólico, pero advierten sobre las complejidades financieras y los nudos diplomáticos —principalmente con Venezuela— para ejecutar la expulsión de una población flotante irregular estimada en más de 300,000 personas en territorio nacional.


Fuentes: OIM, Naciones Unidas. Servicio Nacional de Migraciones. SJM, Servicio Jesuita Migrante.