Balance preliminar de la actividad económica en la región de Magallanes durante 2026.

Balance preliminar de la actividad económica en la región de Magallanes durante 2026.

A septiembre de 2026, la economía de la Región de Magallanes muestra un comportamiento débil y heterogéneo. El principal dato macroeconómico es que la región acumuló dos trimestres consecutivos de contracción del PIB: -1,3% en el primer trimestre y -1,9% en el segundo, aunque las exportaciones y algunos servicios han mostrado una evolución positiva.

Hay que hacer una precisión metodológica: todavía no existe un dato de PIB regional del tercer trimestre (julio-septiembre). El Banco Central publica ese resultado en diciembre. Por ello, para evaluar septiembre hay que utilizar los indicadores mensuales disponibles, que llegan principalmente hasta julio de 2026, junto con información sectorial publicada durante agosto y septiembre.

1. La señal más preocupante: dos trimestres de contracción.

En el primer trimestre de 2026, la región de Magallanes cayó 1,3%. El Banco Central atribuyó el resultado principalmente a la caída de la industria química, la construcción y la acuicultura, parcialmente compensada por los servicios personales. El consumo de los hogares disminuyó 0,4% y las exportaciones retrocedieron 0,5%.

En el segundo trimestre del presente año, la contracción se profundizó hasta 1,9%. Nuevamente pesaron negativamente la acuicultura y la construcción, mientras que los servicios empresariales y el comercio actuaron como contrapeso. Al mismo tiempo, las exportaciones de bienes crecieron 6,3%.

Esto permite identificar un cambio importante respecto de 2025, cuando Magallanes había registrado tasas de crecimiento considerablemente superiores: por ejemplo, en el segundo trimestre de 2025 el PIB regional aumentó 7,5%.

2. Exportaciones: el principal punto positivo.

Aquí aparece una de las mayores diferencias entre la actividad interna y el sector externo.

En julio de 2026, las exportaciones regionales aumentaron 19,3% interanual, según el INE.

Además, durante los primeros siete meses del año las exportaciones de productos ovinos mostraron un desempeño particularmente fuerte:

  • Exportaciones ovinas: US$44 millones.
  • Variación: +52%.
  • Lana: más de US$14 millones, +47,5%.
  • Carne ovina: US$30 millones, +56,7%.
  • Principales mercados de la carne magallánica: Brasil, Estados Unidos, Alemania y China.
  • Principales destinos de la lana magallánica: China y Uruguay.

Esto es relevante porque muestra que la debilidad del PIB regional no está asociada a una contracción generalizada de la capacidad exportadora.

El segundo trimestre es especialmente ilustrativo: mientras el PIB cayó 1,9%, las exportaciones aumentaron 6,3%, impulsadas principalmente por productos elaborados de salmón.

Conclusión sectorial: el comercio exterior está funcionando como amortiguador de la debilidad de la economía interna.

3. Acuicultura y pesca: comportamiento mixto.

La acuicultura constituye uno de los principales factores que explican la contracción del PIB regional durante el primer semestre.

El Banco Central identificó a la acuicultura como una de las actividades que incidieron negativamente tanto en el primer como en el segundo trimestre.

Sin embargo, el panorama de las exportaciones salmoneras es diferente. Durante el segundo trimestre, los envíos de productos elaborados de salmón fueron precisamente uno de los principales factores que explicaron el crecimiento de las exportaciones regionales.

En pesca extractiva, el INE registró para julio un desembarque de 16.480,77 toneladas, mientras el indicador regional disponible muestra una variación interanual cercana a la estabilidad.

Por tanto, conviene distinguir:

producción acuícola regional ≠ exportaciones de productos del salmón.

El valor exportado puede aumentar aunque determinados componentes productivos regionales tengan un comportamiento menos favorable.

4. Construcción: uno de los principales puntos débiles.

La construcción es probablemente uno de los sectores que más explica la debilidad de la actividad regional durante este período.

El Banco Central la identifica expresamente entre las actividades que incidieron negativamente en el PIB de Magallanes tanto en el primer como en el segundo trimestre.

Esto ocurre a pesar de que existe una cartera relevante de infraestructura pública.

Durante septiembre el MOP informó sobre una cartera de proyectos en áreas como vialidad, arquitectura, obras hidráulicas, aeropuertos y obras portuarias, mientras la Mesa Regional por el Empleo señalaba que se estudiaba incorporar entre 10 y 12 proyectos adicionales de infraestructura para contribuir a la generación de empleo.

Por otra parte, en vivienda, el proyecto Ciudad de los Vientos, en Punta Arenas, contempla 740 soluciones habitacionales y una inversión aproximada de $33.000 millones, con una segunda etapa de 257 viviendas anunciada en septiembre.

Esto muestra una situación interesante:

Existe inversión pública y una cartera futura importante, pero esa inversión todavía no ha sido suficiente para revertir la contribución negativa de la construcción al PIB durante el primer semestre.

5. Empleo: mejora respecto del invierno, pero sigue siendo un problema.

El mercado laboral presenta una señal menos negativa que la actividad productiva.

La tasa de desocupación mensual de Magallanes pasó por:

Mes 2026Desocupación
Marzo6,57%
Abril6,22%
Mayo6,52%
Junio6,85%
Julio5,93%

Fuente: INE/Banco Central, serie regional.

La medición oficial del INE para el trimestre móvil mayo-julio de 2026 situó la desocupación regional en 5,9%.

Además, el número de personas ocupadas alcanzó aproximadamente 99.800 en julio, frente a 98.500 en marzo.

Por lo tanto, el mercado laboral experimentó una recuperación hacia julio, después del deterioro observado durante mayo-junio.

Pero la lectura debe ser prudente: la tasa de desempleo continúa siendo suficientemente relevante como para que las autoridades regionales hayan puesto en marcha una Mesa Regional por el Empleo, con una meta anunciada de 800 nuevos puestos formales hacia fines de 2026.

6. Comercio y consumo: señales de enfriamiento.

El consumo interno tampoco presenta una situación expansiva.

Durante el segundo trimestre, el consumo de los hogares en Magallanes disminuyó 0,3%. La caída estuvo relacionada principalmente con menores gastos en alimentos y bebidas y en productos tecnológicos, aunque el consumo de servicios compensó buena parte del retroceso.

La información mensual disponible refuerza esta lectura:

  • Ventas de supermercados julio: -2,7% interanual.
  • Pernoctaciones turísticas julio: -14,0%.
  • Exportaciones julio: +19,3%.

Es decir, el sector externo está funcionando mejor que el mercado interno.

7. Turismo: uno de los sectores económicos más debilitados durante el invierno.

El turismo presenta una de las señales más negativas de la coyuntura.

En julio de 2026, Magallanes registró 27.542 pernoctaciones, una disminución de 14,0% respecto de julio de 2025. La ocupación de habitaciones cayó hasta 21,2%, mientras que el ingreso por habitación disponible (RevPAR) disminuyó 29,2%.

Esto tiene particular importancia porque el turismo posee efectos multiplicadores sobre:

  • alojamiento;
  • restaurantes;
  • transporte;
  • comercio;
  • servicios personales;
  • empleo temporal.

El dato del segundo trimestre había mostrado que restaurantes y hoteles contribuían positivamente al consumo de servicios, pero la información de julio revela un debilitamiento importante durante el período invernal.

8. Ganadería ovina: una excepción positiva.

La actividad ovina presenta una evolución claramente más favorable.

El crecimiento de las exportaciones de lana y carne durante los primeros siete meses del año constituye una señal positiva para la ganadería regional. El aumento de 52% de las exportaciones ovinas muestra además que el sector está capturando una demanda externa significativa.

Esto resulta particularmente relevante para Magallanes porque la actividad ovina tiene una fuerte vinculación territorial y genera encadenamientos con:

  • frigoríficos;
  • transporte;
  • servicios veterinarios;
  • logística;
  • comercio exterior;
  • industria textil y lanera.

9. Energía y grandes proyectos: mejora de las expectativas, pero todavía no del PIB corriente.

Durante agosto ocurrió un hecho de enorme importancia para las perspectivas de inversión: la aprobación ambiental del proyecto HNH Energy, con una inversión anunciada de US$11.400 millones.

El proyecto contempla parque eólico, planta de procesos, desaladora y terminal marítimo en Punta Arenas, Laguna Blanca y San Gregorio. La iniciativa proyecta más de 2.400 empleos durante la construcción y alrededor de 1.470 en operación.

Sin embargo, es importante no contabilizar esos US$11.400 millones como inversión ejecutada durante marzo-septiembre.

La aprobación ambiental constituye un avance para la cartera de inversión futura; el impacto efectivo sobre PIB, empleo y proveedores regionales dependerá de la materialización de las siguientes etapas.

10. El cuadro general de la economía regional.

ÁreaSituación marzo-septiembre 2026
PIB regional🔻 Débil: -1,3% I trim. y -1,9% II trim.
Construcción🔻 Principal factor negativo
Acuicultura🔻 Incidencia negativa en PIB
Industria química🔻 Debilidad particularmente al inicio del año
Exportaciones🟢 Positivas; +6,3% II trim. y +19,3% en julio
Sector ovino🟢 Muy dinámico; exportaciones +52% enero-julio
Pesca🟡 Comportamiento relativamente estable en julio
Comercio interno🔻 Ventas supermercados -2,7% en julio
Turismo🔻 Pernoctaciones -14% en julio
Consumo hogares🔻 -0,4% I trim.; -0,3% II trim.
Empleo🟡 Mejora hacia julio; desocupación 5,9% MJJ
Infraestructura pública🟡 Cartera importante en ejecución/proyección
Grandes inversiones🟢 Expectativas favorables, pero impacto futuro

Principales conclusiones.

El balance entre marzo y septiembre de 2026 puede caracterizarse como una economía regional de bajo crecimiento, con contracción del PIB pero con importantes sectores exportadores funcionando positivamente.

La principal debilidad está en la economía interna: construcción, acuicultura, consumo y turismo muestran resultados desfavorables o insuficientes para sostener una expansión general. Los dos primeros trimestres presentan contracciones de 1,3% y 1,9%, respectivamente.

Al mismo tiempo, existe un segundo Magallanes económico que está funcionando bastante mejor: exportaciones, lana, carne ovina y determinados productos salmoneros. Las exportaciones regionales crecieron 19,3% interanual en julio y las exportaciones ovinas aumentaron 52% durante los primeros siete meses.

El mercado laboral mejoró hacia julio, pero no al punto de eliminar las preocupaciones regionales sobre empleo. Y la cartera de infraestructura, vivienda y proyectos energéticos ofrece un potencial de recuperación, aunque una parte importante de ese impulso corresponde todavía a inversión futura y no a actividad ya incorporada al PIB de 2026.

En términos sintéticos, el período marzo-septiembre muestra una economía magallánica dividida entre una base exportadora relativamente dinámica y una economía doméstica que continúa débil. El desafío para el último trimestre será determinar cuánto del impulso proveniente de exportaciones, obras públicas, construcción y comienzo de la temporada turística logra trasladarse al empleo, consumo y actividad regional.

Dato importante: septiembre todavía no puede evaluarse mediante el PIB regional ni mediante todos los indicadores sectoriales, porque esos datos se publicarán con rezago. Por ello, cualquier balance que presente septiembre como un resultado económico ya consolidado estaría adelantando información que todavía no existe.

FUENTES: Banco Central de Chile, Ministerio de Hacienda, INE.