Excanciller Ribera pone el foco en Magallanes: “Chile no tiene conciencia real de la importancia de su zona austral”
El excanciller advirtió sobre la baja población en sectores chilenos de Tierra del Fuego y llamó a fortalecer la presencia del Estado en uno de los territorios de mayor relevancia geopolítica del país.
La importancia estratégica de Magallanes y la necesidad de fortalecer la presencia de Chile en su extremo austral volvieron a instalarse en el debate nacional, luego de las declaraciones del excanciller Teodoro Ribera, quien cuestionó la falta de conciencia que, a su juicio, existe en el país respecto del valor geopolítico de esta zona.
Ribera puso especial énfasis en la situación de Tierra del Fuego y en la diferencia demográfica entre los sectores argentino y chileno de la isla.
“Chile no tiene conciencia real de las dimensiones y de la importancia de su zona austral”, afirmó el exministro de Relaciones Exteriores.
Como ejemplo, señaló que mientras la parte argentina de Tierra del Fuego concentra alrededor de 100 mil habitantes, el territorio chileno de la isla tendría cerca de 10 mil.
Para Ribera, esta diferencia evidencia uno de los principales desafíos que enfrenta Chile en el extremo sur: fortalecer el poblamiento y generar las condiciones necesarias para que exista una presencia permanente del Estado en zonas fronterizas y estratégicas.
Una mirada que va más allá de los tratados
Las declaraciones del excanciller se conocen en medio de una serie de episodios que durante las últimas semanas han vuelto a poner al extremo sur en el centro de la discusión geopolítica.
Durante agosto, declaraciones de un alto mando de la Fuerza Aérea Argentina generaron preocupación en Chile luego de que se hiciera referencia a Magallanes, el sur del continente y el paso Drake como parte de una zona considerada estratégica para Argentina.
Los dichos provocaron reacciones políticas en Chile y llevaron a parlamentarios a solicitar explicaciones y una respuesta de la Cancillería.
Desde el Gobierno se ha reafirmado que la posición chilena sobre el Estrecho de Magallanes está respaldada por los tratados internacionales suscritos entre ambos países, particularmente los acuerdos de 1881 y 1984.
Ribera, sin embargo, plantea que la discusión debe ser más amplia y considerar factores que van mucho más allá del ámbito diplomático.
A su juicio, el país necesita fortalecer su presencia en el territorio mediante población, infraestructura, conectividad y capacidad estatal, especialmente en aquellos sectores donde las condiciones geográficas dificultan el desarrollo.
La dimensión antártica
El análisis del exministro también incorpora la proyección de Magallanes hacia la Antártica, un aspecto que adquiere especial relevancia por la ubicación geográfica de la región.
Ribera llamó a Chile a mantener una política permanente de presencia y fortalecimiento de sus capacidades en el continente blanco, sin depender exclusivamente de los instrumentos internacionales existentes.
En este contexto, el futuro del Sistema del Tratado Antártico y la revisión contemplada para 2048 representan un escenario que, según el exministro, requiere preparación y una estrategia de largo plazo.
Para Magallanes, esta discusión tiene una dimensión particularmente significativa debido a su condición de puerta de entrada a la Antártica y su ubicación entre los océanos Atlántico y Pacífico.
El desafío de habitar el extremo sur
Las declaraciones de Ribera vuelven a poner sobre la mesa una discusión que desde Magallanes se ha planteado durante años: la necesidad de que el desarrollo regional sea considerado también desde una perspectiva estratégica nacional.
Poblamiento, conectividad, infraestructura, servicios públicos, desarrollo productivo, investigación científica y capacidades logísticas aparecen como elementos fundamentales para consolidar la presencia chilena en el extremo austral.
La posición geográfica de Magallanes, el Estrecho, Tierra del Fuego y su conexión con la Antártica convierten a la región en un territorio cuya importancia trasciende ampliamente sus límites administrativos.
La advertencia de Ribera apunta, finalmente, a una pregunta de fondo: ¿está Chile haciendo lo suficiente para aprovechar y fortalecer la posición estratégica que posee en el extremo austral?
Una discusión que, más allá de las coyunturas diplomáticas, vuelve a poner a Magallanes en el centro de la mirada nacional.
Fuente: BioBio Chile

