Avión C-130 de la FACH realizó en menos de 24 horas evacuación aeromédica desde la Antártica.
La oportuna planificación y coordinación permitió activar los medios humanos y aéreos
necesarios para trasladar al paciente desde la Base Aérea Antártica Presidente
Eduardo Frei hasta Punta Arenas.
El sábado 3 de octubre, y en menos de 24 horas, la FACH realizó la evacuación
aeromédica de un paciente desde la Base Aérea Antártica Presidente Frei hasta Punta
Arenas, a bordo de un avión C-130 Hércules de la IIª Brigada Aérea y con un equipo de
asistencia médica de la IVª Brigada Aérea.
La capacidad de respuesta aérea quedó demostrada desde que se recibió la solicitud
de traslado, el viernes 2 de octubre a las 21:00 horas. A partir de ese momento, se inició
un proceso de planificación y coordinación que permitió activar los medios humanos y
aéreos necesarios para desarrollar la misión.
El C-130 Hércules despegó desde la Base Aérea Pudahuel e hizo escala en la Base
Aérea Chabunco, en Punta Arenas, donde embarcó el personal de apoyo médico.
Tras aterrizar en el Aeródromo Teniente Rodolfo Marsh Martin, los pilotos, los
tripulantes, el personal de la Fuerza Aérea de Chile destinado en el Continente Blanco
y el equipo sanitario embarcaron al paciente para su traslado a Punta Arenas.
De esta manera, en menos de 24 horas desde que se recibió la solicitud, el despliegue
permitió cubrir el trayecto entre Santiago y la Antártica, incluida la escala logística en
Punta Arenas. Esto evidenció la capacidad de reacción, planificación y proyección de la
Fuerza Aérea de Chile para responder, en una zona de alcance extremo, ante un
requerimiento médico de estas características.
A su llegada a Punta Arenas, el paciente fue trasladado a un centro asistencial de la
ciudad para continuar con la atención correspondiente.
En la operación participaron, de manera coordinada, las tripulaciones del Grupo de
Aviación N°10, especialistas de la IVª Brigada Aérea, incluido su personal sanitario, y la
dotación de la Fuerza Aérea de Chile desplegada en la Antártica. La rápida planificación,
la coordinación y la capacidad de respuesta de todos los participantes permitieron
completar, en menos de 24 horas, un despliegue de gran extensión, que contempló el
traslado desde Santiago hasta el Continente Blanco y el posterior retorno del paciente
a Punta Arenas.

