Desempleo en Chile escaló al 9.6% en el trimestre junio-agosto 2026 y alcanza su nivel más alto desde 2021.

Desempleo en Chile escaló al 9.6% en el trimestre junio-agosto 2026 y alcanza su nivel más alto desde 2021.

SANTIAGO, 14 de octubre de 2026. – La tasa de desocupación nacional se ubicó en un 9.6% durante el trimestre móvil junio-agosto de 2026, según los datos más recientes de la Encuesta Nacional de Empleo (ENE) entregados por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE). Esta cifra representa un incremento de 1.0 punto porcentual en comparación con el mismo período del año anterior, consolidándose como el indicador de desempleo más alto registrado en el país desde mayo de 2021.

De acuerdo con el informe de la entidad, el alza anual en la desocupación se explica debido a que el incremento de la fuerza de trabajo (0.3%) estuvo acompañado por una contracción del -0.9% en el número de personas ocupadas. En términos absolutos, el número de personas desocupadas en el territorio nacional aumentó un 13.0%, empujando el total de desempleados a 989,400 personas que se encuentran buscando activamente un puesto laboral.

La situación actual del desempleo en Chile es especialmente crítica para las mujeres y los jóvenes, quienes continúan siendo los segmentos más afectados por el enfriamiento del mercado laboral regulado por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE).

Desempleo Femenino en Chile supera los dos dígitos.

Durante el trimestre móvil más reciente de junio-agosto de 2026, la tasa de desocupación de las mujeres alcanzó un 10.3%, registrando un incremento interanual de 1.0 punto porcentual.

  • Menor absorción laboral: Las mujeres desocupadas se expandieron un 12.2% en doce meses, empujadas principalmente por un incremento en las trabajadoras cesantes. El mercado no está logrando absorber la fuerza de trabajo femenina, ya que la cantidad de mujeres que entraron a buscar empleo (1.3%) superó con creces la generación de nuevas ocupaciones (0.2%).
  • Informalidad laboral: Ante la falta de puestos asalariados estables, la tasa de ocupación informal en las mujeres se mantiene elevada, alcanzando un 28.8%.

El Empleo Juvenil en niveles críticos.

El segmento de jóvenes de 15 a 24 años enfrenta el escenario más adverso, registrando un desempleo general de 24.6%. Esto significa que uno de cada cuatro jóvenes que busca ingresar activamente al mercado laboral en Chile se encuentra desocupado.

  • Destrucción de empleo formal: De acuerdo con análisis sectoriales como el de la Universidad Andrés Bello, los jóvenes lideran la destrucción de empleo formal. Semanalmente, un 0.5% de los jóvenes con empleo formal pierde su trabajo y pasa a la desocupación, una tasa que duplica a la del tramo de trabajadores de entre 30 y 49 años.

El segmento más complejo: Mujeres Jóvenes.

La mayor brecha y vulnerabilidad se concentra en el grupo de las mujeres jóvenes, donde la tasa de desocupación escaló hasta un 28.3% (y rozando el 29.6% en algunas mediciones recientes del invierno chileno).

Especialistas señalan que ante contextos económicos más estrechos y menores vacantes disponibles, los empleadores tienden a priorizar perfiles con mayor experiencia, lo que eleva las barreras de entrada para las mujeres que buscan su primer empleo o intentan conciliar la flexibilidad laboral.

Destrucción de empleo formal y brechas sectoriales.

El boletín estadístico enciende las alarmas en el mercado laboral protegido, tras registrarse una pérdida neta de 88,124 empleos formales (asalariados con cobertura social), lo que equivale a una caída anual del 1.3%. Por otro lado, la ocupación informal experimentó un aumento marginal de 6,772 puestos, una variación que los especialistas consideran insuficiente para compensar el deterioro de las plazas reguladas.

Entre los rubros económicos más afectados por la disminución de puestos de trabajo destacan el sector de información y comunicaciones —con una marcada contracción del -16.8%— seguido por el comercio y la industria manufacturera. Asimismo, las tasas generales de participación y de ocupación retrocedieron a un 61.5% y 55.6% respectivamente, evidenciando un enfriamiento generalizado en la dinámica de contrataciones.

El aumento en la cantidad de desocupados estuvo fuertemente incidido por las personas cesantes (que subieron un 12.1%) y por aquellas que buscan trabajo por primera vez, cuyo indicador se disparó un 23.2% en doce meses.