Los niños primero, en la distribución de los recursos | Jenniffer Rojas García, Seremi de Desarrollo Social y Familia de Magallanes | Opinión

Los niños primero, en la distribución de los recursos | Jenniffer Rojas García, Seremi de Desarrollo Social y Familia de Magallanes | Opinión

Cuando los recursos son limitados, las prioridades cobran una importancia aún más relevante.  Por eso, el presupuesto para Niñez crece cuatro veces lo que aumenta el presupuesto general del Ministerio de Desarrollo Social y Familia.  Lo anterior, obedece a la firme convicción del Gobierno del Presidente José Antonio Kast, en el sentido de que, si queremos que los niños estén efectivamente primero en la fila, esto debe reflejarse en la distribución de los recursos.

Esta semana, la ministra de Desarrollo Social y Familia, María Jesús Wulf, presentó en el Senado, el proyecto de Presupuesto 2027 de la cartera, el cual asciende a $1,64 billones, un 1,8% más que el presupuesto 2026 ajustado.  Dentro de ese marco, el área de Niñez sube un 6,9%, con $48.030 millones adicionales.  Esta reorientación de recursos pavimenta el camino para que los niños comiencen a recibir la atención que necesitan a tiempo y que las familias obtengan respuestas concretas cuando más las necesitan.  No podemos olvidar que cuando hablamos de atender a niños y niñas, hablamos de miles de historias que no pueden seguir detenidas en una lista.

La atención ambulatoria ocupa un lugar central en el aumento del presupuesto de Niñez.  La experiencia y estudios nos indican que la protección también ocurre fuera de las residencias, mediante intervenciones con los niños y sus familias en sus propios hogares.  En el caso de Magallanes, según datos del Servicio de Protección Especializada a la Niñez y Adolescencia existen 1032 niños, niñas y adolescentes en cuidado ambulatorio, lo que representa aproximadamente el 87% de las atenciones que realiza este servicio.  Una cifra realmente considerable. 

En este sentido, una buena noticia que trae el Presupuesto 2027 dice relación al Fondo de Intervenciones de Apoyo al Desarrollo Infantil (FIADI), que aumenta un 164,7%, pasando de 38.108 a 90.004 coberturas y de 113 comunas a 255.

A lo anterior, hay que agregar las Ayudas Técnicas de Chile Crece Contigo, que aumentarán en un 126%, lo que permitirá que durante 2027 se termine con la lista de espera completa del programa, permitiendo que 1.265 ayudas técnicas lleguen a más de 650 niños que hoy esperan en promedio 16 meses por una prótesis o una terapia de rehabilitación.

Cuando se conocen las estadísticas que administra el Servicio Nacional de Protección a la Niñez y Adolescencia, cobra más sentido el aumento de presupuesto para niños y niñas vulnerados.  En los últimos cinco años se acumularon 40.000 niños en lista de espera, tras sufrir vulneraciones de derechos.  Esta es una realidad que como país no nos podemos permitir.  

De ahí que uno de los mayores aumentos de recursos del Presupuesto esté destinado a las Intervenciones Ambulatorias de Reparación, que suben 19,3% y llegan a $291.497 millones.  Permitiendo con estos recursos atender cada año entre 15.000 y 18.000 de ellos, priorizados según el tiempo de espera y la gravedad del caso.

Relevante también resulta el aumento de 5.9% en los recursos para las Oficinas Locales de la Niñez (OLN) para reforzar su respuesta en todo el país. Durante 2026, se debería concretar la instalación de las cuatro últimas OLN pendientes para completar esta cobertura nacional (San Joaquín, Conchalí, Rapa Nui y Antofagasta).  Recordemos que en Magallanes ya contamos con la totalidad de las OLN operativas en cada una de las comunas de la región.

Un niño que necesita ayuda no puede esperar meses para recibirla porque mientras el Estado tramita, ese niño sigue creciendo y su vulneración continúa marcando su trayectoria vital.   Es nuestro deber como Estado detener esa espiral de consecuencias que puede frustrar sus vidas y ofrecerles, en cambio, una red de protección que les permita reorientar el rumbo de su destino.