Puerto Natales, un siglo y 9 años – José Ruiz Santana – Opiniones

Puerto Natales, un siglo y 9 años – José Ruiz Santana – Opiniones

El próximo 31 de Mayo nuestra ciudad de Puerto Natales cumplirá 109 años. Cuan lejano parece aquel 31 de Mayo de 1911, fecha en que el presidente Ramón Barros Luco firma el Decreto Nª 832 que da vida a nuestra ciudad y que en su parte principal dice “Fúndase la población de “Puerto Natales” en la desembocadura del río Natales del Teritorio de Magallanes”, cuan lejana parece la llegada de los primeros colonos a nuestras heladas tierras.
Pero la vida pasa rápido, las ciudades crecen y se desarrollan con el aporte de todos sus hijos e hijas, se van superando etapas y se va buscando el mejor horizonte.
Desde aquellas pocas familias que formaron la primera población, hasta quienes habitamos la ciudad de hoy, dan vida a la cadena de historias nacidas y criadas bajo un techo que es de todos y todas.
Puerto Natales es también la memoria de nuestro pasado.
Es la historia de nuestros pueblos originarios que, mucho antes que nosotros, recorrían nuestros mares.
Es la Historia del frigorífico Bories y el Frigorífico Natales, es la historia de cada uno de sus trabajadores, es la historia del tren a Bories, es la historia de las estancias de la Explotadora, es la historia de sus ovejeros, campañistas y puesteros, es la historia de sus esquiladores, es la historia de millares de ovinos atravesando en arreos interminables los campos y los límites de nuestra Patagonia para irse después en las grandes bodegas de barcos extranjeros a lucir la mesa de comensales europeos.
Es la historia de nuestros carreteros.
Es la historia del mineral de Río Turbio, es la historia de tantos hombres esforzados que cruzaron el límite a bordo de camiones en inviernos crudos, apretujados en pequeños buses usando hasta el transportín. Es la historia de tantos mineros que sacando el fruto en la entraña de la tierra ajena dejaron su vida en un socavón. Es la historia de tantas esposas de mineros que criaban a sus hijos e hijas con la esperanza de un futuro mejor.
Es la historia de tantos hombres y mujeres, es la historia de tantas instituciones, organizaciones, negocios y oficios.
Es la historia de Braun y Blanchard, de la casa Stubenrauch, del negocio de doña Juanita Cónsul, de los helados de don Abraham Piña, de bodegas y muelle Gafo, de la casa Sobarzo, del supermercado “El Favorito”, del Record, de casa Gumas, del negocio de Pancho Uribe, de la Casa Di Nocera, del negocio de la Sra. Pacheco, de la Pastelería El Telégrafo, Manos Limpias
También es la Historia del cine Palace, del teatro Libertad, del sindicato de Campo y Frigorífico, de la Sociedad Madres de Familia, de la Cruz Roja de Hombres
Y por supuesto también es la historia de muchos hombres y mujeres, Augusto Essmann, Remigio Sapunar, Juan Lozic, Octavio Castro, Bruno Canobra, Teófilo Miranda, Luis “Gallito” González, Manuel Marín, Mercedes Valenzuela, Pilar Bórquez, Arnoldo Caro, Ismael Villarroel, Celina Estrada, el Peluquero Mansilla, y tantos y tantos y tantos y tantas más.
Para mi la verdadera historia de nuestra ciudad sigue perteneciendo a la gente común. Los verdaderos constructores de la ciudad son los vecinos y vecinas que caminan nuestras calles, esos vecinos y vecinas que poco piden y que mucho dan, aquellos que con sus pequeñas acciones construyen día a día la ciudad y la comunidad que tenemos hoy.
Es el vecino que pinta el frontis de su casa y corta el césped de su antejardín, colaborando, tal vez sin saberlo, para que cambie la humanidad empezando por su propia casa. Es la enfermera, la técnico paramédico que cuida los enfermos en nuestro hospital, es la profesora que enseña a leer a muchos pequeños que llegan hambrientos de saber a cada una de nuestras escuelas, es la señora que atiende el pequeño almacén del barrio. Es el chofer del colectivo, el taxista, el mecánico, el artesano. Son nuestros huerteros, nuestros pescadores artesanales.
Es el trabajador que retira la basura desde nuestras casas, el que corta el pasto de la plaza, es el albañil que canta en el andamio mientras construye las casas para los otros. Es la modista. Es el mueblista que fabrica las sillas y la mesa alrededor de la cual se reúne la familia.
Son nuestros niños, niñas y jóvenes que caminan nuestras calles uniendo con sus pasos los pasos de quienes ya no están y de quienes mañana vendrán, uniendo así todos los pasos en un solo paso.
Son los médicos de nuestro hospital y del Centro de Salud, son nuestros deportistas, son nuestros caballeros del fuego, son los empleados públicos, de los bancos, son los comerciantes, son los obreros, son aquellos que día a día, salen a luchar con la frente en alto y que pese a todas las adversidades luchan para salir adelante.
Puerto Natales son todos los vecinos y vecinas que nunca salen en los diarios, ni en la radio, ni en la televisión, ni en los libros de historia.
Son nuestros vecinos y vecinas los que día a día crean la historia, su historia, nuestra historia, son nuestros vecinos y vecinas los que inventan y reinventan, los que crean y recrean en cada pequeño pero inigualable acto con que la ciudad se hace a sí misma.
Puerto Natales es la tierra que eligieron nuestros abuelos o nuestros padres. O tal vez la elegimos nosotros mismos y que con el trabajo silencioso y anónimo de todos y todas, con el sacrificio de cada uno vamos haciendo cada día una mejor ciudad de la cual nos sentimos orgullosos pero que también nos pide trabajar por lo pendiente.
Cerremos un momento nuestros ojos e imaginemos esta ciudad donde vive una familia de 20 mil hermanos que sueñan, viven y trabajan sin esperar un aplauso ni medalla alguna, esa gran familia es la que se comenzó a formar con los que llegaron primero, con aquellos vecinos y vecinas que hace 109 años plantaron una flor sabiendo que no lo habrían de ver como se transformaba en un jardín, un jardín que sería disfrutada por los vecinos del futuro. Contemplando ese jardín los vecinos de hoy tenemos el mismo desafío: plantar más flores para que el jardín del futuro sea el mejor y de cabida a todas las flores que deseen ser parte .
Gracias al esfuerzo de cada uno de los natalinos y natalinas, a los de ayer, a los de hoy, a los de mañana, vamos a seguir haciendo un Puerto Natales con más y mejores oportunidades para todos y todas.
En este nuevo aniversario de Puerto Natales saludo a los miles y miles de vecinos y vecinas, a todos los habitantes de nuestra ciudad querida porque a ellos les pertenece este acontecimiento, a ellos les pertenece la historia, a ellos que a cada momento hacen de esta tierra la tierra elegida.
En este Centésimo Noveno Aniversario un abrazo afectuoso para cada uno de los natalinos y natalinas, a los que viven hoy en Puerto Natales y también para aquellos que se encuentran diseminados por nuestro país y por el mundo.

JOSE RUIZ SANTANA
Ex Gobernador
Provincia U. Esperanza.