La supuesta inteligencia artificial es bastante torpe | Oscar Gibbons M. | Opinión
La supuesta inteligencia artificial es bastante torpe, sus rápidas respuestas aceptan toda la información incorporada en la web, sin analizar la validez de su fuente. Se le puede ordenar utilizar solamente la contenida en publicaciones científicas de instituciones públicas, universidades, organismos mundiales y catedráticos de alto nivel. Mejorará su desempeño lentamente, en la medida que el usuario sea insistente repitiendo esa orden.
No creo que este supuesto maravilloso avance tecnológico sea necesario para la humanidad. Lo considero peligroso por varios factores:
Primero, la pérdida de innumerables puestos de trabajo industriales, profesionales, fiscales.
Segundo, los Mega Data Centers consumen demasiada agua para enfriar sus ordenadores.
Tercero, cada Data Center necesita diariamente tanta electridad como la usada en una ciudad de un millón de habitantes, lo que ha hecho aumentar el consumo de combustibles fósiles en centrales eléctricas, actualmente es mínimo el uso de energía proveniente de fuentes renovables.
Cuarto, aumentara la comodidad de los humanos que hemos venido trágicamente padeciendo desde el término de la segunda guerra mundial, me parece. Cada vez menos habitantes quieren trabajar en los campos, no está de moda, que decir de vivir en provincias demasiado lejanas del vital ajetreo y las luces culturales. Los Mapuches dicen que los citadinos son fantasmas, no sienten la vida, se asustan del silencio, miran poco al Cielo y mucho al suelo, no saben que hacer si se les pincha un neumático. La falta de entusiasmo de Conocer la Realidad será aumentada por este invento. No se necesitarán Habilidades Reales, si se les pueden preguntar a un aparato.
Quinto: No se considerará lógico dedicar tiempo a Leer Libros o Ver Obras Cinematográficas, tarda horas, mejor segundo a segundo revisar rápidamente fotos o videos de Instagram. He visto a los habitantes infantiles, juveniles, adultos menores y otros, hacerlo con una rapidez que me asombra, usan sus dos pulgares muy coordinadamente. Yo con la Ayuda de lo Divino, pulso pantallas, teclas, signos o letras usando mi Índice Derecho bastante Lento
El Gobierno chileno presentó el Plan Nacional de Datacenters, que incluye la firma de un Acuerdo de Producción Limpia (APL) con la industria de los datacenters. Este acuerdo busca establecer metas claras para reducir el impacto ambiental de los centros de datos, especialmente en lo que respecta al uso de agua y energía, así como la implementación de sistemas de refrigeración más sostenibles. A través de este convenio voluntario, el sector productivo se compromete a trabajar junto al Estado para identificar las mejores prácticas que permitan un equilibrio entre el crecimiento tecnológico y la preservación de los recursos naturales.
El acuerdo está en proceso de elaboración, y se planea realizar un diagnóstico exhaustivo del sector para luego negociar con las empresas la adopción de metas de sostenibilidad. Entre los objetivos del acuerdo, se destaca la necesidad de promover el uso de energías renovables y la reducción de las emisiones contaminantes. Además, se busca crear una certificación sostenible para aquellos proyectos que se ajusten a las nuevas normas ambientales, lo que incentivaría a las empresas a adoptar tecnologías más limpias.
Uno de los aspectos más controvertidos del boom de los datacenters en Chile ha sido el conflicto socioambiental generado en varias comunas cercanas a estas instalaciones, como Cerrillos, Quilicura o Pudahuel. La principal preocupación de los vecinos radica en el uso intensivo de agua para los sistemas de enfriamiento de los centros de datos, especialmente en regiones donde el agua es un recurso escaso. En Cerrillos, por ejemplo, los residentes se opusieron al proyecto de un datacenter de Google debido al impacto que tendría en el acuífero de Santiago Central, y la compañía se comprometió a cambiar el sistema de refrigeración de agua por uno basado en aire.
Las organizaciones locales han propuesto varias medidas para mitigar estos impactos. Entre ellas se encuentran la exigencia de que los datacenters utilicen únicamente energías renovables, que sean autosuficientes energéticamente para el año 2035, y que logren ser carbono neutrales. Además, se solicita que las empresas compensen los efectos negativos que sus instalaciones puedan tener sobre las comunidades cercanas y que se cree una plataforma de información pública donde se pueda consultar el consumo de agua y energía, así como las emisiones contaminantes de cada centro.
También se plantea que el excedente de energía generado por los datacenters se utilice para calefacción doméstica en las comunas donde se encuentran, y que el agua evaporada en el proceso de refrigeración se reutilice para restaurar ecosistemas cercanos. Estas propuestas buscan encontrar un equilibrio entre el desarrollo tecnológico y la sostenibilidad ambiental.
El futuro de los datacenters en Chile dependerá de la capacidad del gobierno y las empresas de tecnología para equilibrar el crecimiento de esta industria con la necesidad de proteger los recursos naturales. El Plan Nacional de Datacenters y el Acuerdo de Producción Limpia son pasos importantes en este camino, pero su éxito dependerá de la implementación efectiva de prácticas sostenibles y de la colaboración entre todos los actores involucrados. En un contexto donde la economía digital sigue en expansión, es crucial que Chile logre atraer inversiones tecnológicas sin comprometer su responsabilidad ambiental.

