Opinión sindical: Futuro de Enap

Opinión sindical: Futuro de Enap

Durante los últimos días hemos leído distintas opiniones respecto del futuro de ENAP Magallanes, particularmente a propósito de la columna publicada por el senador Alejandro Kusanovic bajo el título «¿Hacia dónde va ENAP Magallanes?», el día 14 de junio.

Como organización sindical valoramos que exista preocupación por el presente y futuro de una empresa que durante ocho décadas ha sido parte fundamental del desarrollo de Magallanes y de la seguridad energética del país porque por lo demás, creemos que la preocupación por su futuro es algo que debe ser compartida por todos quienes tienen responsabilidades públicas en esta región. Por eso, más que limitarse a diagnosticar problemas, hoy lo que la región necesita es conocer cuáles son las propuestas concretas para fortalecer a una empresa que durante décadas ha sido uno de los principales motores de desarrollo, empleo e inversión en nuestra zona.

Durante años hemos sido testigos de las distintas discusiones sobre el futuro de ENAP y que han estado acompañadas de propuestas orientadas a reducir costos, externalizar funciones o disminuir gradualmente algunas de sus capacidades, casi como una administración de “achicamiento” de la empresa. Sin embargo, la experiencia demuestra que fortalecer una empresa no siempre pasa por hacerla más pequeña, sino por entregarle las herramientas necesarias para desarrollarse, innovar y adaptarse a los nuevos desafíos que enfrenta la industria energética.  Resulta difícil hablar de estancamiento, pérdida de capacidades o falta de crecimiento sin analizar también las decisiones que durante años han contribuido precisamente a generar ese escenario.

Por otro lado, detrás de las operaciones de ENAP en Magallanes existe una extensa cadena de valor que genera miles de empleos directos e indirectos, sostiene a empresas contratistas, proveedores locales, servicios especializados ymás de 3.000 familias que han encontrado en esta actividad una oportunidad de desarrollo y estabilidad en una región tanextrema como la nuestra. Por ello, cuando se debate sobre el futuro de la empresa, también se está debatiendo sobre el futuro de cientos de trabajadores y sus familias, de comunidades completas y de una parte importante de la actividad económica de Magallanes.  Por eso creemos importante que quienes representan a esta región se sumen a proteger la empleabilidad de la misma.

Como trabajadores reconocemos que ENAP enfrenta importantes desafíos. Requiere mayor eficiencia, inversión, modernización y una visión de largo plazo. Pero ninguna organización puede proyectarse debilitando progresivamente sus capacidades, perdiendo experiencia crítica o generando incertidumbre permanente. Estas mismas preocupaciones fueron planteadas recientemente por nuestra organización en una reunión sostenida con el Ministerio de Energía, instancia en la que manifestamos la necesidad de resguardar el empleo, fortalecer las capacidades operacionales y asegurar una estrategia de desarrollo para ENAP Magallanes.

Creemos que ha llegado el momento de avanzar hacia una política de Estado que entregue continuidad a los proyectos estratégicos de ENAP, evitando que sus prioridades cambien cada vez que cambia un gobierno o que se produzcan modificaciones permanentes en los equipos ejecutivos encargados de conducir y  administrar la empresa. La energía requiere planificación de largo plazo, estabilidad y convicción.

Como organización sindical, queremos expresar nuestro sincero agradecimiento al señor Senador por mantener a ENAP Magallanes en el centro del debate público y recordar al país la relevancia estratégica que esta empresa tiene para la seguridad energética, el desarrollo industrial y el empleo en la Patagonia chilena. En muchas ocasiones, las decisiones y prioridades parecen concentrarse únicamente en las actividades que ocurren en Santiago, dejando en un segundo plano la realidad y los desafíos de las regiones extremas. Por ello, valoramos profundamente toda gestión que contribuya a visibilizar la importancia de ENAP y de quienes día a día hacen posible su funcionamiento.

Del mismo modo, hacemos un llamado a todas las autoridades, sin distinción de su posición política o sector de pertenencia, a asumir un compromiso efectivo con la protección de la empleabilidad, el fortalecimiento de las capacidades operacionales y técnicas de ENAP y la promoción de nuevas inversiones que permitan asegurar su desarrollo sostenible. El futuro de ENAP Magallanes no es solo una preocupación de sus trabajadores, sino también un asunto de interés estratégico para la Región de Magallanes y de la Antártica Chilena, para la Patagonia chilena y para el país en su conjunto.

La defensa de ENAP debe ser una causa común, basada en una visión de Estado que trascienda las diferencias políticas y que garantice la continuidad y el crecimiento de una empresa pública esencial para el desarrollo económico, social y energético de Chile.

La discusión de fondo es tener claro qué tipo de empresa queremos para las próximas décadas. Para nosotros comorepresentantes de las y los trabajadores de ENAP nuestra postura siempre será la de avanzar hacia una ENAP más fuerte, más moderna y más competitiva, capaz de generar empleo de calidad y de impulsar el crecimiento regional.   Quizás ha llegado el momento de dejar atrás la lógica de administrar restricciones y comenzar a discutir seriamente cómo fortalecer a ENAP. Porque una empresa que durante más de 80 años ha contribuido al desarrollo energético de Chile merece una estrategia orientada a ampliar sus capacidades y oportunidades, más que a adaptarse permanentemente a escenarios de reducción o incertidumbre.

GRACIELA VÁSQUEZ CRUCES

Presidente Sindicato Trabajadores ENAP Magallanes