La Odisea | Juan Salvador Miranda | Opinión

La Odisea | Juan Salvador Miranda | Opinión

La odisea

Las películas de Christopher Nolan siempre se esperan con mucha expectativa, ir al cine a verlas es una experiencia inolvidable. Aunque su trilogía del caballero oscuro (2005-2012) definió su estilo y sentó las bases de su carrera, luego vinieron joyas como Interstellar (2014), Dunkerque (2017) y la multipremiada Oppenheimer (2023). 

Esta vez la cita era para ver su adaptación al clásico de Homero La Odisea, para los que cruzamos la barrera de los 50 años, ese era un libro conocido ya que lo habíamos leído durante la enseñanza media.

La fotografía de Hoyte van Hoytema es hermosa y la acompaña una delicada banda sonora compuesta por Ludwig Goransson, la producción es un festín y evoca a esas grandes producciones de antaño.

Matt Damon encarna a Odiseo, Ulises, que después de la guerra en Troya decide volver junto a sus hombres a su hogar en Ítaca, lucha contra un cíclope, contra seres mitológicos, visita el inframundo y lo da todo para volver a su reino, es un guerrero muy inteligente, que logra superar los más intrincados obstáculos, el personaje tiene algo del viejo Luke Skywalker, su sabiduría, su templanza.

El reparto es extraordinario: Tom Holland, Anne Hathaway, Robert Pattison, Lupita Nyongo, Zendaya, Charlize Theron.

Durante cerca de tres horas, vemos un espectáculo visual extraordinario, donde el discurso principal y el mensaje subyacente que entrega el director Christopher Nolan se aleja del honor tradicional para enfocarse en las consecuencias destructivas de la guerra, la culpa y el peso del pasado. Su versión del héroe (interpretado por Matt Damon) vaga atormentado, buscando expiar el horror que ayudó a desatar en Troya.

Sintetizando, Nolan nuevamente nos sorprende con esta película que ya se perfila como uno de los clásicos del futuro.