Relevancia de la información social en períodos de emergencia meteorológica | Jenniffer Rojas García, Seremi de Desarrollo Social y Familia de Magallanes | Opinión

Relevancia de la información social en períodos de emergencia meteorológica | Jenniffer Rojas García, Seremi de Desarrollo Social y Familia de Magallanes | Opinión



Durante los complejos días vividos por los habitantes de las regiones de Atacama y Coquimbo, afectados por sistemas frontales con precipitaciones no registradas en los últimos 50 años, anegamientos, crecidas de ríos y víctimas fatales, la ministra de Desarrollo Social y Familia, María Jesús Wulf, junto a los subsecretarios, seremis y funcionarios, se trasladaron a las zonas afectadas para supervisar personalmente la aplicación de la Ficha Básica de Emergencia (FIBE).

Este instrumento tiene por finalidad caracterizar a las personas y grupos familiares inmersos en un desastre o catástrofe, y así dimensionar el nivel de afectación en sus viviendas y enseres. El objetivo primordial es levantar información social de la población afectada por una emergencia para llegar con ayuda estatal lo más rápido posible. 

La FIBE considera distintos módulos de información que permiten conocer la situación de los hogares afectados. Entre ellos, se incluyen antecedentes sobre la dirección del hogar, la composición del grupo familiar, la existencia de necesidades especiales, el nivel de afectación, las características de la vivienda y la participación o apoyo en redes comunitarias.

Como magallánicos siempre debemos estar preparados para enfrentar emergencias de origen natural o antrópica. Nuestro país, por su localización, geomorfología y su clima, es una zona con altas probabilidades de sufrir emergencias de distinta índole, con las cuales debemos aprender a convivir.

Nuestra región no ha estado ajena a emergencias climáticas, basta recordar el aluvión del Río Las Minas en 2012, producto de intensas lluvias y derretimiento de nieve o el “Terremoto Blanco”, ocurrido en 1995, históricamente catalogado como la peor catástrofe de la zona. Más recientemente, en junio de 2024, la región sufrió nevadas históricas y temperaturas bajo cero inéditas en más de dos décadas, dejando comunas y poblaciones aisladas y problemas con el suministro de agua, producto del congelamiento de cañerías y medidores de agua.
Traigo a la memoria estos eventos porque considero que, como magallánicos, no podemos desarrollar nuestras vidas pensando que la lejanía de nuestra región nos hace invulnerables al cambio climático y sus efectos colaterales, si no que debemos posicionarnos como una comunidad proactiva y organizada para enfrentar emergencias meteorológicas graves, que inevitablemente traen aparejadas daños materiales en los hogares.
El Ministerio de Desarrollo Social y Familia administra el Sistema de Información Social en Emergencias (SISE), donde se centralizan los datos de damnificados producto de catástrofes. Su pilar es la Ficha Básica de Emergencia (FIBE), que sólo puede aplicarse por funcionarios municipales acreditados por la Subsecretaría de Servicios Sociales del Ministerio de Desarrollo Social y Familia que porten su credencial e indumentaria institucional. En el caso de nuestra Secretaría Regional, contamos con dos funcionarios pertenecientes a la División de Focalización del ministerio, quienes mantienen una estrecha coordinación con los encargados municipales de la FIBE, capacitándolos y actualizándolos en la medida que el instrumento va mejorando su tecnología.


La FIBE es un instrumento aplicado una vez que las condiciones de seguridad y acceso permiten ingresar a los sectores afectados. No se completa por internet, teléfono ni mensajería instantánea. Este aspecto es fundamental, porque moviliza al Estado hacia las zonas críticas, posicionándolo frente a frente a las personas afectadas, supervisando en terreno los daños y necesidades, lo que garantiza información clara, detallada y pertinente para una respuesta adecuada del Estado.

Cuando el ministerio de Desarrollo Social y Familia autoriza la aplicación la Ficha Básica de Emergencia, lo hacemos conscientes que detrás de cada ficha hay una familia que necesita certezas y apoyos, de ahí que los pilares en la aplicación del FIBE sean la agilidad, rapidez y responsabilidad en el levantamiento de la información, porque que de eso depende que el Estado llegue de manera oportuna y focalizada a quienes efectivamente fueron afectados.