El impacto de los aranceles recientes del gobierno de EEUU contra la industria salmonera en Chile.
El impacto sobre la industria salmonera chilena es relevante, especialmente porque Estados Unidos es su principal mercado de exportación. La situación cambió recientemente: desde julio de 2026, Chile enfrenta una sobretasa arancelaria de 12,5% para diversos productos, entre ellos el salmón, aunque el Gobierno chileno y la industria están negociando su exclusión.
1. ¿Qué arancel enfrenta actualmente el salmón chileno?
El 23 de julio de 2026 Estados Unidos anunció una sobretasa de 12,5% para productos provenientes de Chile, en el marco de una investigación bajo la Sección 301 relacionada con la importación de bienes producidos mediante trabajo forzoso. El Gobierno chileno sostiene que la medida no acusa específicamente a productos chilenos de ser producidos con trabajo forzoso y que se trata de una política aplicada transversalmente a más de 60 economías.
Para el salmón, el problema es particularmente importante porque Estados Unidos recibe más del 40% de los envíos de salmón chileno, convirtiéndolo en el principal mercado de la industria.
2. El efecto económico más inmediato: pérdida de competitividad
El arancel no significa necesariamente que el consumidor estadounidense pagará automáticamente 12,5% más por el salmón chileno.
La carga puede repartirse entre:
- productor chileno;
- exportador;
- importador estadounidense;
- distribuidor;
- supermercado/restaurante;
- consumidor final.
Pero en un mercado competitivo es muy probable que una parte importante del arancel termine siendo absorbida por la cadena comercial, reduciendo los márgenes de los productores y exportadores. Esto es especialmente delicado porque Chile compite en Estados Unidos con otros productores internacionales, principalmente Noruega, Canadá, Reino Unido y otros proveedores.
Si un salmón chileno llega al mercado estadounidense con un costo arancelario adicional de 12,5%, mientras un competidor tiene una carga menor, el importador puede comenzar a sustituir parcialmente el producto chileno. Este es probablemente el principal riesgo económico del arancel: no la pérdida inmediata del mercado estadounidense, sino la pérdida de competitividad relativa.
3. El mercado estadounidense es demasiado importante para sustituirlo rápidamente
Los datos de la industria muestran la magnitud de la dependencia.
Durante enero-febrero de 2026, las exportaciones chilenas de salmón a Estados Unidos aumentaron 22% en volumen respecto del mismo período de 2025. En ese período se exportaron aproximadamente 75.174 toneladas WFE por US$488 millones de salmón y trucha a Estados Unidos.
Además:
- el salmón Atlántico representó cerca del 90% de las divisas;
- los filetes concentraron alrededor del 89% del volumen y de las divisas;
- el producto congelado creció con fuerza, aumentando 32% en valor.
Esto muestra una situación paradójica: la industria estaba aumentando sus ventas hacia Estados Unidos justamente cuando aparece el nuevo obstáculo arancelario creado por el gobierno de Donald Trump.
4. ¿Quién absorbe el costo?
Pueden considerarse tres escenarios prospectivos.
Escenario A: el productor absorbe el arancel
Sería el escenario más negativo para la industria chilena.
Si el exportador quiere mantener el mismo precio final en Estados Unidos, tendría que reducir su precio de venta aproximadamente en la magnitud necesaria para compensar el arancel.
Consecuencia:
12,5% de arancel → menor margen → menor rentabilidad → presión sobre costos → menor incentivo a producir.
No significa necesariamente una caída de 12,5% en las ganancias, porque dependerá de contratos, precios y elasticidad de la demanda.
Escenario B: el consumidor estadounidense absorbe parte
El precio del salmón chileno subiría. Esto permitiría conservar parte de los márgenes de los productores, pero podría disminuir el volumen vendido.
Escenario C: absorción compartida
Es probablemente el escenario más realista: productor + exportador + importador + distribuidor + consumidor absorben conjuntamente el impacto. En este caso, la industria no necesariamente pierde el mercado, pero sí experimenta una compresión de márgenes.
5. Un problema adicional: el salmón es un producto perecible
Aquí existe una diferencia importante respecto de productos industriales. El salmón fresco tiene una ventana logística relativamente corta. El productor no puede simplemente almacenar indefinidamente la mercancía esperando mejores condiciones.
Eso genera una posición negociadora compleja para los exportadores.
Si el mercado estadounidense se vuelve menos atractivo, la industria puede intentar redireccionar producto hacia:
- Brasil;
- China;
- Japón;
- Corea del Sur;
- México;
- otros mercados latinoamericanos;
- Europa.
Pero esos mercados no necesariamente pueden absorber rápidamente el volumen que eventualmente deje de venderse en Estados Unidos.
6. El efecto sobre los precios internacionales puede ser importante
Aquí aparece un segundo mecanismo.
Supongamos que algunos exportadores chilenos comienzan a desviar salmones hacia otros mercados. Aumentaría la oferta disponible en esos mercados y podría producirse una presión a la baja sobre los precios.
Por tanto, el impacto podría ser doble: Estados Unidos → menor competitividad chilena y simultáneamente: otros mercados → mayor oferta chilena → presión sobre precios.
En ese escenario, la industria podría enfrentar una reducción de márgenes incluso fuera de Estados Unidos.
7. ¿Por qué SalmonChile está tratando de conseguir una exención?
La industria considera que el salmón debería quedar fuera del arancel porque Estados Unidos prácticamente no tiene producción doméstica de salmón de cultivo capaz de sustituir al producto chileno.
SalmonChile está solicitando que el salmón de cultivo chileno sea incorporado al Anexo A, reservado para productos que no cuentan con sustitutos domésticos suficientes en Estados Unidos.
El argumento económico es bastante potente:
aplicar un arancel al salmón chileno no protegería significativamente a un productor estadounidense, porque Estados Unidos no dispone de una industria de salmón de cultivo equivalente que pueda sustituir rápidamente las importaciones.
El gremio ha señalado además que el arancel de 12,5% dañaría gravemente la competitividad de la salmonicultura chilena.
8. ¿Qué significa esto para Magallanes?
Para Magallanes, el problema merece una atención especial.
La región tiene una industria salmonera considerablemente menor que Los Lagos y Aysén, pero la salmonicultura forma parte de su estructura productiva y genera:
- empleo directo;
- empleo indirecto;
- transporte marítimo;
- servicios portuarios;
- logística;
- alimentación;
- mantenimiento;
- servicios profesionales;
- actividad en localidades australes.
Por ello, una reducción significativa de los márgenes de la industria podría trasladarse hacia proveedores y contratistas regionales.
El impacto no necesariamente aparecería inmediatamente como despidos masivos. Probablemente comenzaría mediante: menor inversión → reducción de contratación de servicios → presión sobre proveedores → postergación de proyectos → menor crecimiento del empleo.
Esto es particularmente relevante en momentos en que la industria salmonera en Magallanes busca aumentar su actividad económica mediante nuevas inversiones.
9. El mayor riesgo no es 2026: es 2027-2028
Este punto parece fundamental. Si el arancel se mantiene durante algunos meses, la industria probablemente puede absorber una parte importante del shock mediante ajustes comerciales. El problema aparece si el 12,5% se convierte en una condición permanente.
Entonces las empresas podrían comenzar a:
- modificar contratos;
- reducir márgenes;
- aumentar procesamiento en otros formatos;
- buscar nuevos mercados;
- cambiar destinos de inversión;
- postergar ampliaciones;
- reducir costos productivos.
Y eso podría tener consecuencias sobre la inversión salmonera en Chile durante 2027-2028.
10. Pero Chile tiene una ventaja importante.
El Tratado de Libre Comercio Chile-Estados Unidos sigue siendo un elemento central de la relación comercial bilateral.
La nueva sobretasa no significa que Estados Unidos haya eliminado todo el acceso preferencial establecido por el TLC. De hecho, una parte importante de las exportaciones chilenas quedó fuera de la nueva medida; el Gobierno ha señalado que aproximadamente el 40% de las exportaciones quedó sujeto a la sobretasa, mientras busca ampliar las exclusiones.
Por eso, la negociación diplomática es actualmente el factor que puede cambiar radicalmente el escenario para el salmón. A fines de agosto está prevista una visita a Chile de un representante adjunto de la USTR, en el marco de las conversaciones para conseguir nuevas exenciones.
El arancel de Trump no amenaza inmediatamente la existencia de la salmonicultura chilena, pero sí amenaza su competitividad.
La industria tiene una posición particularmente vulnerable porque Estados Unidos es su principal mercado y el salmón chileno compite internacionalmente con productos que pueden enfrentar menores costos arancelarios. Al mismo tiempo, la fuerte demanda estadounidense hace que Estados Unidos sea difícil de reemplazar rápidamente.
Por eso, la batalla decisiva para el salmón chileno durante el segundo semestre de 2026 será diplomática y comercial, más que productiva.
La exclusión del salmón del arancel podría evitar un impacto considerable sobre la industria. Si no se consigue, el desafío será trasladar progresivamente parte de las ventas hacia Asia y otros mercados, aumentar el valor agregado y reducir la dependencia de Estados Unidos.
Para Magallanes, además, el tema tiene una dimensión estratégica: un deterioro prolongado de la rentabilidad salmonera podría afectar no solamente a las empresas productoras, sino a toda la cadena logística y de servicios vinculada a la acuicultura austral.
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Fuentes: Banco Central de Chile. Subsecretaria de Relaciones Económicas Internacionales. Fundación Latinoamericana de Política y Prospectiva. SOFOFA. Salmón Chile.

