Hacia una industria creativa en Magallanes | Floan Luna Roa, Periodista | Opinión

Hacia una industria creativa en Magallanes | Floan Luna Roa, Periodista | Opinión

¿Por qué nos haría bien tener una Industria Creativa en la región de Magallanes y de la Antártica Chilena?

Un dato gatillante es que cinco regiones concentran el 90% de la riqueza generada por esta industria en el país (se trata de las más grandes, entre ellas la Metropolitana, Valparaíso y Concepción), y aventajándonos en tiempo con singular éxito, otras más pequeñas tales como Los Ríos y La Araucanía.

La Industria Creativa es un grupo de empresas que comparte una misma actividad económica vinculada principalmente al mercado de los bienes y servicios intangibles (experiencias, diseños, marcas, patentes, software y propiedad intelectual entre ellos), con procesos y cadenas de valor y una institucionalidad legal y financiera que les ayuda a ser sostenibles en el tiempo. De esta manera pueden tener una sólida presencia en la matriz productiva del territorio en que operan.

Es la lógica que nos llevó antes a las industrias de bienes tangibles, al “Oro Blanco” de la ganadería ovina, al “Oro Negro” del petróleo y a futuro, posiblemente al “Oro verde” de los combustibles no fósiles.

Por esta razón aún no tenemos, en propiedad, una industria creativa en Magallanes. Si la tuviéramos sería, por ejemplo, un tema de conversación o de debate a nivel doméstico o en los medios de comunicación y redes sociales, tal como ocurre con la acuicultura o la construcción.

Esta primera columna -de un total de tres entregas- pretende hacer el ejercicio de fundamentar la necesidad de una industria creativa regional, iniciando por definir a su protagonista principal: el emprendedor y su empresa.

Una empresa creativa gestiona las ideas y la imaginación como materias primas a transformar en bienes y servicios con apoyo de tecnología y conocimiento aplicados a un mix de disciplinas artísticas. Entre estas últimas, las predominantes en Magallanes son la música, las artes escénicas, las artes plásticas, el audiovisual y la artesanía. Igualmente se aprecian emprendimientos vinculados a la fotografía, la edición de libros, el diseño y la arquitectura.

Otras empresas creativas locales sirven de soporte o son derivadas de este primer grupo, entrando en escena las productoras, talleres, colectivos culturales, plataformas de contenido digital y personas dedicadas a la gestión o mediación cultural.

Así es como podemos aseverar que este diario electrónico “Ovejero Noticias” es parte de las empresas creativas en nuestra región. La cantidad de estas empresas ha variado entre las 769 según el catastro elaborado por la corporación Red Nacional de Territorios Creativos en 2021 y las 576 informadas por el Servicio de Impuestos Internos en 2022 con alrededor de 40 códigos de actividad.

Tenemos al actor principal de una Industria Creativa ¡Y que actor! Hay talento, experiencia y marcas que son reconocibles después de años de trabajo y sacrificio. Pero el camino que nos llevará a evidenciar una industria de este tipo apela, como dijimos antes, a más factores y actores relevantes. Es un proceso sistémico, estratégico, a largo plazo y que requiere de gestión, liderazgos, recursos y conversaciones que permitan definir una visión en común.

Son elementos que ameritan explicarse y que describiré en las columnas que vienen. Desde luego a todos ellos hay que sumar ese espíritu emprendedor y pionero que nos otorga una identidad regional que nos hace únicos en el país y más allá de la frontera.

Floan Luna Roa

Periodista

Presidente de la Corporación “Creadores de Magallanes y Antártica Chilena”