Perros atacan a vacas y matan terneros y vaquillas a productor de leche y quesos en Punta Arenas.

Perros atacan a vacas y matan terneros y vaquillas a productor de leche y quesos en Punta Arenas.

El productor lechero José Luis Mallada Ojeda, de la granja La Asturiana, denunció la muerte de terneros y vaquillas producto de reiterados ataques de perros. Junto a su vecino Carlos Cárdenas Hernández y autoridades llamaron a reforzar la tenencia responsable de mascotas. Las autoridades del Ministerio de Agricultura instaron a denunciar estos hechos y a evitar que los perros deambulen sin supervisión.

Punta Arenas 15 de octubre 2026.- Graves pérdidas económicas y cambios en el manejo de sus animales enfrentan familias ganaderas de sectores periurbanos de Punta Arenas, debido a los reiterados ataques de perros a sus animales de producción. Una de las situaciones más preocupantes afecta al productor lechero José Luis Mallada, de la granja La Asturiana, quien ha perdido terneros y vaquillas, comprometiendo la continuidad de una actividad familiar que se ha desarrollado durante cuatro generaciones.

La situación se ha intensificado durante los últimos tres años. Según relató Mallada, solo en la temporada anterior perdió 20 terneros recién nacidos y otros cuatro o cinco animales de mayor edad. A estas pérdidas se suman cinco vaquillas muertas en la actual temporada, cuyo impacto económico se estima en aproximadamente $10 millones por concepto de producción de leche.

Esto se debe a que las cinco vaquillas muertas serían potenciales productoras de leche con un  promedio 60 litros diarios de leche en una temporada de 6 meses, considerando un precio de  mil pesos el litro de leche. En tanto la muerte de otros terneros impactan inmediatamente la productividad lechera de las vacas madres, ya que en la jerga lechera se secan y dejan de producir leche inmediatamente, reduciendo la producción de quesos, principal fuente de ingresos para la familia.

El productor, usuario de INDAP y dedicado también a la elaboración de quesos, explicó que los ataques no solo representan la pérdida directa de animales, sino que afectan la productividad, incrementan los costos y obligan a modificar el manejo intrapredial habitual del ganado para intentar protegerlo.

“En los últimos tres años, los ataques de perros se han vuelto insostenibles. El año pasado perdimos 20 terneros recién nacidos y otros cuatro o cinco animales de mayor edad, y esta temporada los ataques continúan. Nosotros vivimos de la lechería y elaboramos nuestros propios quesos; cada animal que perdemos significa menos producción y más gastos”, señaló Mallada.

El productor hizo un llamado a los propietarios de mascotas a actuar con responsabilidad y evitar que sus perros deambulen libremente. “No puede ser que la irresponsabilidad de algunos termine poniendo en riesgo el trabajo y el sustento de tantas familias ganaderas”, enfatizó.

Un problema que afecta a más familias rurales

La situación también afecta a su vecino Carlos Cárdenas Hernández, quien informó la pérdida de seis terneros y una vaquilla producto de ataques de perros. El vecino advirtió que las medidas deben ser permanentes y no limitarse a intervenciones temporales.

“Esto no se soluciona retirando perros por una o dos semanas y después dejando que el problema continúe. Necesitamos que los dueños se hagan responsables de sus mascotas y que se cumpla la ley. No puede ser que, por la irresponsabilidad de algunos, las familias ganaderas tengamos que sufrir las consecuencias y perder nuestros animales”, manifestó.

Ambos testimonios evidencian una problemática que afecta especialmente a pequeños productores ubicados en zonas periurbanas, donde la actividad ganadera convive con sectores residenciales. En estos casos, los ataques pueden comprometer no solo el patrimonio de las familias, sino también la continuidad de emprendimientos productivos que generan alimentos y empleo local.

SAG llama a denunciar los ataques

El director regional (S) del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), Gustavo Stantone Yunge, manifestó su preocupación por la situación que enfrenta la familia Mallada y destacó la necesidad de contar con denuncias que permitan dimensionar la magnitud del problema.

“Lo que está ocurriendo en este predio es dramático y refleja una problemática que afecta a numerosos productores ganaderos, especialmente a quienes desarrollan su actividad en sectores periurbanos. Estamos hablando de una familia con cuatro generaciones dedicadas a la lechería, que hoy enfrenta pérdidas muy importantes producto de los ataques de perros”, indicó.

La autoridad hizo un llamado a los productores a denunciar estos hechos, ya que los antecedentes permiten conocer la frecuencia y gravedad de los ataques y contribuir a impulsar las medidas que sean necesarias.

Asimismo, instó a la comunidad a asumir responsablemente el cuidado de sus mascotas, advirtiendo que los perros que deambulan sin supervisión pueden ocasionar graves daños a la actividad ganadera y poner en riesgo el sustento de las familias rurales.

“La tenencia responsable no es solo un deber con nuestras mascotas, sino también un compromiso con nuestros productores, su trabajo y la actividad agropecuaria de la región”, recalcó.

Agricultura refuerza el llamado a la tenencia responsable

Por su parte, el seremi de Agricultura, Juan Ignacio Cavada, señaló que lo ocurrido en la granja La Asturiana debe generar conciencia sobre las consecuencias que puede tener la falta de control de las mascotas.

“Cuando una persona deja que su perro deambule libremente por las calles o los sectores rurales, puede pensar que no está causando ningún daño. Sin embargo, las consecuencias las están sufriendo otras familias, pequeños productores ganaderos que viven de su trabajo y que ven amenazado su sustento por los ataques a sus animales”, sostuvo.

La autoridad explicó que un perro puede tener un comportamiento dócil en el hogar, pero, al encontrarse sin supervisión en otros espacios, puede manifestar conductas instintivas que pongan en riesgo a los animales de producción. Por ello, recalcó que la prevención comienza con la responsabilidad de cada propietario.

“Si usted tiene un perro, manténgalo bajo su cuidado, no permita que deambule libremente y evite que su mascota se convierta en un riesgo para otros animales y para el trabajo de las familias rurales”, enfatizó.

Cavada agregó que la fiscalización y las eventuales sanciones corresponden a las municipalidades y a los organismos competentes, según las atribuciones legales y las circunstancias de cada caso.

Finalmente, las autoridades reiteraron el llamado a la comunidad a reforzar las medidas de cuidado de sus mascotas y a los productores a denunciar los ataques, con el objetivo de prevenir nuevas pérdidas y proteger el trabajo de las familias ganaderas de Magallanes.