El orígen del nombre de Punta Arenas | Manuel Luis Rodríguez U. | Historia y Memoria
Punta Arenas antes que se llame Punta Arenas era una punta arenosa formada por la desembocadura del Río del Carbón, hoy Río de las Minas El nombre de Punta Arenas deriva de Sandy Point (en español: «Punta Arenosa»), asignado durante el viaje del navegante inglés John Narborough en 1669-1671. Narborough escribió en su registro:
Sand-Point [sic] is a mean low Point, lies out more than the other Points of the shore, and a few trees grow on it.
Punta arenas es una punta media baja, se extiende más que las otras puntas de la orilla y crecen algunos árboles en él.
Al explorador británico del siglo XVIII John Byron se le atribuye en ocasiones en forma errónea la denominación del área.
La localidad fue instalada en la ribera sur de la desembocadura del Río del Carbón y se ha fijado la fecha del 18 de diciembre de 1848 a raíz del traslado de la población desde el Fuerte Bulnes por orden del recién asumido Gobernador José Santos Mardones, por tener mejores condiciones climáticas y de abastecimiento de agua y leña.
En las cartas náuticas inglesas levantadas por expediciones del siglo XVII y XVIII el sector era aún llamado Sandy Point. El nombre de Punta Arenas, surgió, reiterando, de traducción al español del término inglés «Sandy Point». En los primeros años de la instalación de la localidad, los documentos oficiales hablaban de «Punta de Arena».
Un dato curioso de la historia es que los aborígenes aonikenk denominaban a la actual bahía de Punta Arenas como «Lscolet», pero los colonizadores chilenos nunca preguntaron el significado de esa palabra.
La ciudad fue renombrada en 1928 como «Magallanes» mediante el Decreto Ley 8582, aunque en 1938 se le devolvió su nombre original y hoy en día esa denominación se utiliza normalmente para describir a la región administrativa de la cual es capital.
Punta Arenas fue llamada «la ciudad de los techos rojos», sobre la base de esa característica de la ciudad: los techos de metal están pintados del dicho color. Ya desde 1970, la homogeneidad en este aspecto comienza a desaparecer tras la disponibilidad de otros colores en los acabados de protección para el techado de metal; lo que se ha traducido en una mayor variedad de colores

