Una alianza inédita para restaurar el Parque Nacional Torres del Paine y zonas aledañas de conservación

Una alianza inédita para restaurar el Parque Nacional Torres del Paine y zonas aledañas de conservación
  • Fundación Reforestemos, Ultranav, Explora y CONAF Magallanes impulsan una alianza inédita que reúne al sector público, privado y la sociedad civil para restaurar bosques nativos en el Parque Nacional Torres del Paine y en una reserva privada de conservación. El proyecto contempla la plantación de 47 mil árboles nativos al 2027.

Torres del Paine, 5 de noviembre de 2026. Con una plantación simbólica realizada en el Parque Nacional Torres del Paine, Fundación Reforestemos, junto a Ultranav, Explora y la Corporación Nacional Forestal (CONAF) Magallanes, marcaron un nuevo hito en su trabajo conjunto para recuperar los bosques nativos de este hotspot de biodiversidad único a nivel mundial.

El año 2025 el proyecto  contempló una primera etapa de dos pilotos, de mil árboles cada uno y  continuó  este año con su segunda etapa que contempla la plantación de 30 mil lengas: 24 mil en el Parque Nacional Torres del Paine y 6 mil en la Reserva de Conservación Explora Torres del Paine, para luego llegar a la meta de hasta 47 mil lengas al 2027.

John Revello, director regional de CONAF; Suzanne Wylie, directora ejecutiva de Fundación Reforestemos; Diego Uribe, gerente de Desarrollo de Negocios de Ultraterra; y Romina Da Pieve, subgerenta de Conservación de Explora, participaron en la actividad. También asistieron, por parte de CONAF, Mónica Alvarado, superintendenta del Parque Nacional Torres del Paine, y Patricio Salinas, del Departamento Provincial de Bosques y Cambio Climático.

La actividad confirmó el compromiso de los asistentes con el trabajo colaborativo y puso en valor la importancia de conservar y restaurar ecosistemas estratégicos a nivel mundial, tanto en terrenos públicos como privados.

Capacidades que se complementan

El Parque Nacional Torres del Paine alberga 17 ecosistemas, en un paisaje que va desde la estepa patagónica y los matorrales preandinos hasta los bosques magallánicos de lenga, ñirre y coigüe, y ha sido escenario de grandes incendios forestales que, según cifras de CONAF, afectaron aproximadamente 39.000 hectáreas. Su recuperación exige superar desafíos logísticos y climáticos, combinando plantas adaptadas al territorio, financiamiento y experiencia técnica, tanto en áreas públicas como privadas.

Con ese objetivo, las cuatro organizaciones acordaron un convenio que establece un plan de reforestación y distribuye las responsabilidades según las capacidades de cada una.

Esta iniciativa fue impulsada por Ultranav, socio estratégico fundamental en este proyecto aportando el total de las plantas nativas provenientes de su vivero Otway, ubicado en Isla Riesco, con tecnología internacional.

“Para Ultranav, es especialmente significativo contribuir con plantas provenientes de nuestro vivero Otway, poniendo al servicio de esta alianza una larga y exitosa experiencia de reforestación en esta región. Esta iniciativa combina innovación y compromiso con Magallanes para recuperar uno de los ecosistemas más emblemáticos de Chile”, destaca Diego Uribe, Gerente de Desarrollo de Negocios de Ultraterra.

Explora, presente en Torres del Paine hace más de 30 años, financia la logística, la mano de obra y el traslado necesarios para plantar los 47 mil ejemplares, tanto en el parque nacional como en la Reserva de Conservación Explora Torres del Paine, un área privada de cerca de 6.000 hectáreas donde la restauración del bosque nativo forma parte de su plan de conservación de largo plazo.

“Para nosotros, explorar es el primer paso para conservar. Quien conoce de cerca un territorio entiende lo que está en juego y quiere protegerlo. Esta alianza lleva ese propósito a otra escala: cuando el Estado, las empresas y la sociedad civil trabajan juntos, la conservación deja de ser un esfuerzo aislado y se vuelve eficiente, continua y capaz de transformar un paisaje completo”, señala Romina Da Pieve, Sub Gerente de Conservación de Explora.

Fundación Reforestemos articula esta iniciativa, lidera su ejecución y realiza el diseño forestal para su implementación. Además, trabaja en un modelo de financiamiento basado en los aportes que las personas pueden realizar a través de su sitio web. A lo largo de su historia, esta plataforma ha convocado a más de 300 mil personas de más de 40 países a contribuir a la plantación de árboles. Esta experiencia abre una oportunidad para acercar el proyecto a esa comunidad y movilizar aportes que permitan ampliar su alcance, con el objetivo de duplicar la meta de 47.000 árboles.

“Torres del Paine inspiró el nacimiento de Reforestemos tras el incendio de 2011. Desde entonces, hemos trabajado para recuperar sus bosques. Esta alianza es inédita porque, por primera vez, se reúnen actores de distintos sectores en torno a un propósito común: restaurar ecosistemas según su relevancia ecológica, tanto en áreas públicas como privadas. Su recuperación y cuidado son una responsabilidad compartida”, señala Suzanne Wylie, directora ejecutiva de Fundación Reforestemos”.

Todo esto no sería posible sin el apoyo y compromiso de CONAF, quién no sólo ha confiado en el profesionalismo y compromiso de las partes, sino que también identifica y prioriza las áreas de intervención dentro del parque nacional, aportando conocimiento técnico y seguimiento a las acciones de restauración.

“La recuperación de estos ecosistemas requiere conocimiento técnico, continuidad y una mirada de largo plazo. Esta alianza demuestra el valor de sumar capacidades públicas y privadas para restaurar áreas prioritarias y asegurar su conservación para las futuras generaciones”, sostiene John Revello, director regional de CONAF Magallanes.

La alianza busca que su impacto trascienda Torres del Paine y sirva de impulso para nuevas iniciativas de restauración en otros territorios. En esa línea, las partes buscarán identificar nuevas oportunidades de reforestación en la región junto a comunidades, municipalidades, establecimientos educacionales, organizaciones no gubernamentales y voluntariado. Su experiencia muestra que, cuando el sector público, el privado y la sociedad civil unen capacidades en torno a un propósito común, es posible avanzar en la recuperación de ecosistemas clave.