«Nuestra Madre Grande»: la inédita cantata escrita por tres ex presos en Isla Dawson

«Nuestra Madre Grande»: la inédita cantata escrita por tres ex presos en Isla Dawson

En las duras condiciones de la detención en un campo de concentración como Isla Dawson, tras el golpe militar de 1973, tres ex presos políticos aun sobrevivientes, realizaron una obra musical que hasta el presente se encuentra inédita.

Se titula «Nuestra Madre Grande» y es un relato poético y musical de la historia y la geografía del continente americano, desde sus orígenes prehistóricos hasta la historia del siglo XX. En la cantata, el texto se transformó en diez canciones distintas, donde se combinan versos cantados y versos recitados.

En la Introducción de la cantata, se reflejan los inicios de los pueblos originarios de América:

«En aquel tiempo

solitaria germinaste

como niña, aurora de madre

porque cada célula

material de tu cuerpo

de esfuerzo y renaceres

hecho luna y amaneceres

cuan aliento y serranía

joven sangre anticipada

formó la estirpe bravía

¡americanindia esperanzada!»

El tercer poema «Los nueve altivos», por ejemplo, relata la independencia de América del dominio español:

«Mil fuegos encendieron

cuando en cada frente fulguró

una estrella emancipada

y cada mano atrevida

tuvo una centella libertaria.

Fue cuando inalterable

se enardecieron nueve altivos

del brazo Artigas, San Martín

y Morazán, O’Higgins y Bolívar,

Sucre y De Miranda, Juárez y Martí.

Y con ellos, toda la superficie vital

del nuevo continente, se estremeció

de tempestades combativas,

de tempestades altaneras.»

El autor del texto, Manuel Luis Rodríguez, escribió el poema entre diciembre de 1973 y febrero de 1974 en la barraca Charlie de Isla Dawson y lo ofreció a Fernando Lanfranco para que cree la música y, a su vez, Marco Antonio Barticevic, trasladó la música al pentagrama musical. En las tardes y noches de encierro de la barraca, Lanfranco y Barticevic trabajaron en la creación musical de la obra. Se combinaron distintos ritmos del folklore latinoamericano, samba argentina, joropo venezolano, guajira cubana, cueca chilena, entre otros.

La elaboración de la obra continuó por parte de Marco Barticevic y Fernando Lanfranco en la Cárcel pública de Punta Arenas, entonces ubicada en Waldo Seguel, durante el año 1974 tras el consejo de guerra a que fueron sometidos por ser militantes de la Juventud Comunista.

Manuel Rodríguez relata cómo logró sacar el texto escrito desde el campo de concentración de Isla Dawson: «para evitar los controles y las revisiones de los guardias militares, hice dos copias en papel con letra diminuta, una copia la guardé en la plantilla de un zapato y la otra en la ropa interior.»

A su vez, Bartícevic y Lanfranco lograron extraer el texto poético y los pentagramas musicales desde isla Dawson y desde la Cárcel de Punta Arenas, mediante distintos recursos dirigidos a sus familiares.

Actualmente los tres creadores de la obra, trabajan distintos proyectos para difundir la cantata «Nuestra Madre Grande», como un legado a las siguientes generaciones, como un aporte a la memoria histórica de dicho período y como un homenaje a todos quienes atravesaron por aquella dramática experiencia.